Mostrando entradas con la etiqueta Periodismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Periodismo. Mostrar todas las entradas

domingo, 9 de abril de 2017

Un camión que arrolla a personas

En los últimos tiempos he oído quejarse a mucha gente, principalmente en el espectro de la derecha, de que los medios hablen de "un camión que arrolla personas", cuando se habla de los recientes atentados en suelo europeo. Se quejan porque dicen que eso sirve para ocultar que se acaba de producir un atentado yihadista.
Teniendo en cuenta la información que sobre estos sucesos se publica, este argumento es una soberana estupidez, pero hay gente que lo mantiene cada vez que se produce un nuevo atentado.
Es normal que los medios, en las primeras horas de un suceso, y antes de que se sepan más detalles, digan eso de "un camión arrolla a personas". De la misma forma que descarrilan trenes (y no son descarrilados por los maquinistas) o se estrellan aviones (y no los estrellan pilotos). Y con los atentados pasa igual. Se estrellaron aviones en las Torres Gemelas, explotaron bombas y artefactos en lso trenes de Madrid. En España llevamos años de oír la expresión "Una bomba ha hecho explosión" en los informativos y eso no minimizó el terrorismo de ETA. Lo mismo ahora. Que algunos son muy listos y tienen ya la bola de cristal que les dice lo que ha pasado, pero los demás no la tenemos, y hasta que no se esclarecen las causas y se confirma que un yihadista ha robado un camión para atropellar a gente, tenemos que hablar de "un camión que arrolla personas".

lunes, 23 de mayo de 2016

Periodismo ciego

Hace unos años, en la redacción de Intereconomía se recibió un vídeo. En él se veía a El Gran Wyoming, presentador de El intermedio, vejando verbalmente a una becaria durante un ensayo del programa. Los de Intereconomía ya tenían la prueba que necesitaban para cargar contra el presentador de La Sexta y su programa. Finalmente quedó demostrado que el vídeo era un montaje del propio equipo de El intermedio. La experiencia sirvió además para demostrar un secreto a voces: en Intereconomía no contrastaban las noticias.
Algo parecido a ocurrido recientemente con Eduardo Inda. Hace unas semanas publicaba las pruebas de que Podemos había recibido dinero del Gobierno venezolano. Incluso exhibía un documento oficial. Dejando a un lado que el documento había sido copiado y pegado de capturas de un vídeo de YouTube, lo cierto es que el documento estaba lleno de errores por todas partes. Tanto Pablo Iglesias, como el Gobierno venezolano, como el banco implicado en el pago negaron la veracidad de la información.
Y hace unos días, el diario digital de Eduardo Inda publicaba que Julio Rodríguez, exmilitar y cabeza de lista de Podemos en Almería, había viajado a Málaga en primera clase en AVE. Lo publicaban con una foto del implicado sin más contexto. La noticia fue desmentida por el mismo Julio Rodríguez con una fotografía del billete que sacó para dicho viaje (algo parecido le pasó a Inda hace unos años cuando sacó a la luz una foto de Pablo Iglesias viajando a Bruselas, sin más contexto que su palabra de que esa foto pertenecía a la primera clase de un avión, cosa que resultó ser falsa).
Cierto sector de la prensa, vinculado a partidos políticos conservadores, se ha caracterizado desde hace años por un absoluto desprecio por el periodismo. Practican una especie de periodismo deleznable, marcadamente sesgado y absolutamente ciego. Saben que entre sus públicos esas "informaciones" van a calar, aunque se demuestren falsas. Su máxima es la de no dejar que la realidad arruine un buen titular. Si hay que manchar el buen nombre del periodismo, pues se mancha.
Yo a eso no lo llamaría periodismo

martes, 10 de mayo de 2016

El síndrome Inda

El síndrome Inda es un trastorno psiquiátrico que se caracteriza por una obsesión enfermiza y/o paranoide. Suele afectar a periodista. El afectado suele empecinsrse en una idea que se ancla en su cabeza. Una vez que esta idea se instala en el afectado nada ni nadie es capaz de eliminársela. Ni lo jueces archivando querellas ni las explicaciones de sus víctimas/objetivos. El afectado, para "demostrar" que tiene razón es capaz de manipular y fabricar pruebas. Hay ciertas palabras, generalmente nombres de países u organizaciones que provocan la ceguera mental del afectado al instante, palabras como Venezuela, Irán o ETA. Cataluña también es otra palabra que provoca reacciones semejantes.
El nombre del síndrome viene del periodista Eduardo Inda, primer diagnosticado con este síndrome. Se sospecha, sin embargo, que antes que él ya lo sufría su mentor Pedro J Ramírez, por lo que se sospecha que el síndrome podría ser contagioso.

viernes, 22 de abril de 2016

El error de Pablo Iglesias al criticar a la prensa

Todo los medios de comunicación se han puesto de acuerdo en algo desde ayer: Pablo Iglesias ha llevado a cabo un intolerable ataque a la libertad de prensa de este país. ¿Qué es lo que hizo? Criticar las "informaciones" que desde algunos medios se publican sobre Podemos.
Es verdad que Iglesias cometió un error. Su error fue haber personalizado su crítica hacia un periodista concreto. El resto de sus palabras son, sin embargo, suscribibles al cien por cien.
Estamos sobresaturados de "informaciones" sobre Podemos. Muchas de ellas ni siquiera son ciertas. Eduardo Inda, por ejemplo, airea cada semana en La Sexta un informe policial que vincula a Podemos con financiación irregular de Venezuela. Sin embargo, los jueces han archivado todas las querellas presentadas al respecto e, incluso, han desestimado dicho informe que ni siquiera está firmado ni sellado. Es solo un ejemplo entre mil de las falsas informaciones que se publican sobre Podemos. Y de esto no dicen nada los periodistas, ni siquiera en La Sexta (claro, Inda cada semana les hace un Trending Topic).
Los periodistas, en un ejercicio de corporativismo casi vergonzoso secundado por la gran mayoría de la profesión, se han quejado por las críticas de Pablo Iglesias. Parece que los periodistas pueden criticar pero ellos no pueden ser criticados. Las asociaciones de periodistas han salido en tropel a censurar sus palabras. No decían nada sobre las ruedas de prensa de Rajoy sin preguntas o, directamente, en un plasma. Tampoco salieron las asociaciones de prensa a emitir comunicados cuando Esperanza Aguirre hablaba de "La Secta" (en vez de La Sexta) y calificaba a sus periodistas de mamporreros. O cuando miembros del PP amenazaban veladamente a periodistas como Jesús Cintora (que fue apartado y recuperado gracias a la presión social por la cadena que le despidió) o Javier Ruiz. Ni siquiera cuando Aznar le metió un bolígrafo en el escote a Marta Nebot cuando ésta le hizo una pregunta incómoda. Tampoco tras los sucesivos ERE (uno de los más prolíficos a este respecto es el diario El Mundo) y la precarización de la profesión.
El periodismo debe hacer autocrítica y aceptar que a el los también se les puede criticar sin por ello estar atacando la libertad de prensa.

martes, 14 de abril de 2015

Muertes que no importan

"Si no estáis prevenidos ante los medios de comunicación, os harán amar al opresor y odiar al oprimido."
(Malcolm X)


Vivimos en una sociedad en la que si algo no aparece en los medios de comunicación no existe. Son los medios de comunicación los que deciden lo que merece nuestra atención e interés. Siempre había oído decir que la muerte nos iguala a todos, pero en la sociedad de la sobreinformación (tan mala como la infrainformación) en que vivimos, esto ha dejado de ser cierto. Este año tenemos varios ejemplos. Por ejemplo, los medios de comunicación nos informaron al detalle del atentado contra la publicación Charlie Hebdo en París y el reguero de víctimas que dejaron los terroristas. Algo muy similar, informativamente hablando, a lo que se vivió en Boston tras el atentado de la maratón. También hemos recibido información puntual en todo momento del accidente del avión de Germanwings en Francia, hasta el punto de que todos tenemos grabado en nuestras mentes el nombre del copiloto que, al parecer, estrelló el avión, pero nadie recuerda, porque los medios apenas lo mencionan, el nombre del piloto, que intentó hasta el último momento derribar la puerta para acceder a la cabina.
Podríamos pensar que, cada vez que ocurre un suceso trágico e impactante, los medios están ahí para ofrecernos información puntual. Pero no es así. Entre el 29 y el 30 de marzo fueron asesinadas cuatro mujeres por sus parejas, tres de ellas el mismo día. Ha quien dice que no existe la violencia machista pero después seguro que se rasgarían las vestiduras si los asesinados fueran cuatro hombres a manos de sus parejas.
También ha pasado muy de puntillas la barbarie terrorista vivida en Kenia. Allí, un grupo de terroristas entraron en una universidad y asesinaron a 152 estudiantes. A pesar de tratarse de un atentado brutal, con un gran número de víctimas, de que es un ataque a un pilar básico de cualquier sociedad: la Educación; el atentado no ha causado la repercusión de otras acciones terroristas. Tan poco importan estas muertes que Mariano Rajoy confundió Kenia con Nigeria a la hora de dar el pésame oficial a las víctimas. Quizá es que necesitemos, para impactarnos con estas cosas, que los estudiantes sean asesinados en universidades de París, Londres, Madrid o Nueva York.
Y, por último, ¿por qué no se nos informa sobre la gente que cada año es obligada a suicidarse (sí, obligada), o de los dependientes que fallecen esperando ayudas que no llegan, o de los enfermos que mueren en España sin recibir tratamiento porque no pueden permitírselo?
Los medios de comunicación tienen un doble rasero que nos están inculcando desde que nacemos. Así, llegamos a creer que una persona puede ser un héroe por morir en un avión estrellado por su piloto, mientras que una persona que se lanza desde su balcón porque va a ser desahuciada es un villano.

miércoles, 1 de abril de 2015

Cuando la represión periodística no está en Venezuela



(Jesús Cintora, último ejemplo de la represión periodística en España.)


Comentaba hace unos días que muchos en España ven los males en Venezuela sin ver los que pasan en España. Con la represión periodística pasa lo mismo. Muchos hablan de que en Venezuela no hay libertad de expresión, que allí no se renueva la licencia de las cadenas críticas, que se despide a periodistas igualmente críticos. Pero antes de querer salvar a los venezolanos deberíamos mirar, una vez más, lo que sucede en nuestro país. Porque si tildamos a Venezuela de dictadura, España no se queda muy lejos.
No habían pasado ni 24 horas de la aprobación de la Ley Mordaza cuando el periodista Jesús Cintora, presentador de Las mañanas de Cuatro, era despedido. Según la cadena, se habían recibido presiones políticas. Se le acusaba de ser demasiado parcial y dar demasiadas veces su opinión. El despido ha causado un gran revuelo en las redes sociales, que han llamado al boicot contra Mediaset y contra los productos que se anuncian en la cadena. De hecho, desde el despido de Cintora, Las mañanas de Cuatro está bajando en los índices de audiencia.
El de Cintora no es el único caso desde que Rajoy comenzó la legislatura. Sonada fue la salida de Pedro J como director de El Mundo. Y el diario El País lleva tiempo acercándose cada vez más al PP de Rajoy y Santamaría. Carlos E Cué, periodista de El País y especializado en el PP, era relevado y enviado como corresponsal a Argentina.
El caso más sangrante es el de Televisión Española (TVE), la televisión pública. Rajoy heredó una televisión pública que tenía bastante calidad (reconocida internacionalmente incluso por encima del paradigma de televisión pública, la BBC inglesa). Periodistas y programación de calidad que poco a poco el Gobierno de Rajoy fue dinamitando hasta la situación a la que llegamos hoy: una televisión pública sin calidad ni pluralidad, en la que la crítica está vetada y en la que los periodistas han sido sustituidos por afines que no hacen más que repetir las órdenes que llegan desde la calle Génova. El último caso ha sido la destitución de seis corresponsales, algunos de reconocido prestigio. Entre estos corresponsales está Yolanda Álvarez, corresponsal en Oriente Próximo y a la cual Israel había acusado de ser "la correa de transmisión de los mensajes de Hamás". Incluso un diputado del PP, Agustín Conde, del PP de Toledo, celebró la noticia.


No debe extrañarnos que esto sea motivo de celebración para un diputado manchego. Cospedal también anda haciendo lo mismo con la televisión autonómica de su región. Tanto Rajoy como Cospedal solo siguen el ejemplo de Telemadrid y Canal 9 (esta última liquidada por Alberto Fabra, lo que paradójicamente puede convertirse en su tumba electoral). Las televisiones públicas autonómicas han sido un buen conejillo de Indias. En la Comunidad Valenciana a prohibieron las emisiones de la televisión pública catalana, algo que recientemente ha reeditado el Gobierno balear, también del PP.

Estamos en año electoral y vemos como el Gobierno de Rajoy, frente al espejo de su debacle y de la debacle del bipartidismo, quiere atar todo y dejarlo bien atado. Y eso implica aprobar Leyes Mordaza y hostigar a periodistas críticos. Y no, no estamos en Venezuela; estamos en España, donde no podemos dar muchas lecciones de libertad de expresión. Claro que, para el PP, un partido creado por un ministro franquista y que lleva alojado el gen franquista en un ADN, pluralidad e imparcialidad periodística debe ser la que practican en Telemadrid o 13TV.

viernes, 9 de enero de 2015

Lo más sagrado




"¿Estás dispuesto a derramar tu sangre en las calles de Francia por la libertad?"
(Del musical Los miserables)



Hace un par de días, unos terroristas entraron a tiro limpio en la sede de la revista satírica Charlie Hebdo en París y dispararon contra todos los allí presentes, matando a diez periodistas y dos policías. Desde entonces, Francia vive entre el miedo, la rabia y la tensión. Un nuevo tiroteo ha terminado con un policía muerto mientras que por todo el país se suceden ataques contra mezquitas y locales regentados por musulmanes. Y en le momento de escribir estas líneas, dos de los terroristas de la masacre de París (el tercero se entregó ayer) permanecen cercados por la policía, atrincherados y con rehenes.
El atentado terrorista de París es condenable, sin paliativos. Han atacado una revista satírica, una publicación que había hecho de la risa y la crítica su bandera. El precio que han pagado ha sido muy alto, pero la libertad es innegociable. Nada, ni siquiera la actitud de Occidente con los países musulmanes (algo que también es muy criticable y que creo que todos los presentes criticamos) lo justifica. ¿Acaso los de Charlie Hebdo o cualquier otro ciudadano inocente víctima de un atentado terrorista tiene culpa de que Estados Unidos bombardee Irak o Siria y de que Francia lo apoye? Pero claro, a ver quién es el guapo que le pide razonar a un fanático descerebrado.
Los terroristas, una vez más, han ganado. Nos dividen y es así donde vencen. Por un lado, tenemos a los populistas y ultraderechistas. Marie Le Pen anda ahora pidiendo un referéndum para instaurar la pena de muerte (como si eso fuera a disuadir a terroristas a los que no les importaría ser mártires porque saben que les esperan en el paraíso 72 vírgenes). Por otro lado tenemos a los que van de comunistas puros y que están encantados de conocerse a sí mismos, los cuales vincular esta matanza con los bombardeos estadounidenses (razón no les falta, y algunos también lo hemos dicho muchas veces, lo cual no nos impide llorar a las víctimas de Francia igual que a las de Siria y otros países). Otros, en el colmo de la desfachatez, se dedica a vomitar mierda, que se ve que les sobra. Hablo de conspiranoicos como el caso de Willy Toledo, quien ahora anda diciendo que este atentado es un montaje y lo hace con las imágenes de uno de los terroristas disparando a quemarropa a un policía. Según él (y unos cuantos más), esto no es más que un montaje. Nunca pensé que diría esto, pero hasta los que piensan que es un atentado de falsa bandera me parecen más razonables. Y mira que de estos tampoco tengo muy buena opinión.
Quien está sacando más rédito del clima de paranoia y tensión es, sin duda, la ultraderecha. Ni la OTAN, ni Estados Unidos, ni la Unión Europea, ni Israel. Marie Le Pen, como ya he comentado, pide instaurar la pena de muerte. Antonis Samaras, de campaña en Grecia, suelta que Syriza quiere meter inmigrantes ilegales en el país. Y en diferentes puntos de Francia se han registrado ataques contra musulmanes.


Unos descerebrados no pensaron (imposible hacerlo) al entrar armados a la sede de una revista satírica. Pero nosotros debemos calmarnos, respirar, pensar y no dejarnos llevar por la rabia y el deseo de venganza. No podemos predicar la democracia a golpe de venganza (y esto vale para Francia después de este atentado y para los estadounidenses deseosos de más bombardeos en lejanos países de nombre impronunciable). Tenemos una moral superior a la de los fanáticos (cualquier fanático); demostrémoslo.
Y que nadie piense que solo unos fanáticos islamistas son capaces de hacer algo así. En 2006, en España, mientras Leo Bassi representaba en un teatro La revelación (obra en la que criticaba la religión en general) colocaron una bomba en su camerino. En 1977, recién estrenada la democracia en España, una revista satírica El Papus, sufrió un atentado ultraderechista con resultado de un fallecido y diecisiete heridos. Y fuera de nuestras fronteras también podemos recordar a Anders Breivik, quien no era precisamente musulmán.

Ni Dios, ni Alá, ni Mahoma, ni Buda ni ningún dios o creencia religiosa. Lo único sagrado en este mundo es la libertad de expresión. Y eso no puede ni debe quitárnoslo nadie. ni terroristas fanáticos ni Gobiernos hipócritas, corruptos y mentirosos (increíble que ahora el PP se muestre como defensor de la libertad de expresión; después de haber aprobado la Ley Mordaza). Ni balas ni leyes represoras. Frente a unos y otros nos tendrán a nosotros. a los que amamos nuestra libertad. No podrán callarnos. No debemos callarnos. Por cada sangre derramada seremos más. Porque nuestra arma es más poderosa. Como se suele decir, "la pluma es más poderosa que la espada".






jueves, 11 de diciembre de 2014

Lo llaman periodismo y no lo es

En numerosas ocasiones ya he comentado en este blog casos que traspasan la libertad de expresión para convertirse en libertinaje de expresión, sobre todo a raíz de la obsesión de la llamada caverna mediática por vincular a Zapatero con ETA.
En estas últimas semanas se ha podido constatar que esa caverna mediática está muy nerviosa, en especial por el crecimiento que sigue experimentando Podemos. Realmente, ese nerviosismo no es patrimonio exclusivo de la caverna mediática, ya que diarios como El País también se están apuntando a esa campaña obsesiva contra Podemos. Pero es la derecha mediática la que se está retratando más.
Recientemente, el diario La Razón publicaba que el padre de Tania Sánchez, de Izquierda Unida, había recibido un piso de Protección Oficial. La información resultó no ser cierta y obligó al diario a publicar una rectificación (con la boca pequeña, todo sea dicho de paso) por la "confusión" publicada.
Pero contra quien más ensañamiento está habiendo es contra Podemos. Y en algunos casos, los manipuladores ni siquiera son sutiles. Hace unos días, la COPE, en su página de Facebook, publicaba una noticia sobre el pederasta de Ciudad Lineal ilustrándola con una fotografía de Íñigo Errejón (contra quien, por cierto, también se está llevando una campaña de desprestigio brutal). De nuevo, con una rectificación, se "solucionó" todo. Pero el daño permanece ahí y que a nadie le extrañe que dentro de unos años se difundan bulos en los que se diga que Errejón es un pederasta.
Pero donde más despreciable es esta campaña de libertinaje de expresión es en las cadenas públicas de los Gobiernos controlados por el PP. Telemadrid es un ejemplo práctico. Hace unos días, Telemadrid informaba sobre las primarias de Izquierda Unida, ganadas por Tania Sánchez. Y la cadena ilustró la información con una imagen de Tania Sánchez besándose con Pablo Iglesias, el líder de Podemos. De hecho, desde hace tiempo son varios los medios de comunicación que reducen a Tania Sánchez a la condición de novia de Pablo Iglesias. La cadena pública madrileña ofreció otro golpe bajo contra Podemos al ilustrar otra noticia juntando los anagramas de ETA, Sortu y Podemos. La mezcla de anagramas venía a cuento de una información del diario ABC según la cual se decía que los presos de ETA pedían el voto para Podemos para lograr excarcelaciones masivas, y ya se sabe que cualquier excusa es buena para mezclar ETA y Podemos.
Y hablando de cadenas públicas, ahí tenemos el ejemplo de Televisión Española. Cuando Pablo Iglesias fue elegido secretario general de podemos, en los telediarios de TVE no supieron ubicarlo y en los rótulos lo nombraron primero secretario general del PSOE y después de IU. Pero lo más ignominioso se vivió el viernes pasado. Tras más de un año ignorando al líder de Podemos, por fin se decidieron a entrevistarlo, eso sí, en el debate del canal 24 horas, que no es cuestión de darle mucha audiencia. En el programa vimos a cuatro tertulianos (incluido el presentador) contra Pablo Iglesias, ante los que éste se defendió perfectamente. El momento más tenso se vivió cuando Iglesias se encaró ante Alfonso Rojo (un periodista condenado y amonestado varias veces; una vergüenza que esté en una televisión pagada por todos los españoles) y cuando el presentador le dio la enhorabuena a Iglesias por la excarcelación de varios presos etarras. Que estas cosas pasen en una televisión pública pagada por todos demuestra el poco talante democrático del Gobierno de Rajoy.
En democracia cabe la crítica, por supuesto. Pero la libertad de expresión no es un cheque en blanco. Los periodistas deberían ser los primeros en dar ejemplo y por una buena salud e higiene democrática y periodística deberían ser los primeros interesados en ser veraces. En el periodismo de verdad, en el auténtico, no caben los insultos a opciones políticas que no gustan. No confundamos opinión y crítica con insulto, que no son lo mismo.

martes, 8 de abril de 2014

Habitantes de la caverna

Hace tiempo que dejé de ver los debates políticos que se organizan en televisión. En parte porque desvirtúan la palabra "debate". Los últimos que veía eran Al rojo vivo y La Sexta noche, ambos de La Sexta, y ambos los dejé de ver por la misma razón: sus tertulianos más conservadores. No es que esté en contra de un debate en el que se defiendan distintas posturas ideológicas; no soy un protocomunista puro. Lo que pasa es que no entiendo a ciertas personas que, en lugar de debatir, se dedican al insulto permanente y constante. El último caso se dio este sábado cuando Alfonso Rojo insultó a Ada Colau, llamándola gordita. No es el único ejemplo de Rojo (al que debe producirle urticaria su propio apellido); son famosos sus enfrentamientos con Pablo Iglesias (no, no confundir con el fundador del PSOE) al que en cierta ocasión llegó a llamar chorizo y, en otra, le recomendó que se duchara. No es el único tertuliano de los programas de La Sexta al que no puedo soportar por su actitud. Otro ejemplo es el de Eduardo Inda, endiosado y soberbio que se cree el inventor del periodismo de investigación y el único poseedor de la verdad y la razón. Y quizá el caso más conocido sea el de Francisco Marhuenda, al que algún día le dará un berrinche cuando se meten con su adorado Gobierno y su no menos adorado Mariano Rajoy, su gran amor platónico. Marhuenda es otro que muestra una actitud de desprecio hacia los demás. Si uno se fija en La Sexta noche podrá apreciar cómo Marhuenda se ríe por lo bajo cuando alguien habla (eso por no hablar de su manía de interrumpir con monosílabos mientras alguien trata de argumentar algo).
Lo peor es que esta gente encuentra apoyo entre compañeros de profesión e ideología. Gente como Jiménez Losantos, Hermann Terstch (otro que se ha apuntado a defender a Rojo en su affaire con Colau) o el baboso y polemista Salvador Sostres (quien ha defendido a Rojo insultando a Colau y llamándola gorda).
En este país, la palabra "debate" está muy devaluada. No hay más que ver las sesiones del Congreso de los Diputados, o de cualquier parlamento autonómico de España. Quizá por eso estos personajes tienen tanto éxito y tantos seguidores. Y eso resulta muy triste. Al final, la televisión solo da lo que el público quiere, y solo refleja lo que la sociedad es.
Como decía al principio, no estoy en contra de que la gente con diferentes visiones ideológicas debatan en televisión. De lo que estoy en contra es de tristes espectáculos de insultos. No hay gente que sepa razonar y debatir sin necesidad de recurrir al insulto en las filas conservadores de este país. Empiezo a entender porqué a la derecha mediática se la llama "caverna".

jueves, 14 de noviembre de 2013

Nadie está en huelga de hambre en España

Seguro que a quien más quien menos le suena los nombres de Orlando Zapata o Guillermo Fariñas. Ambos son conocidos por haber iniciado, mientras cumplían condena en cárceles cubanas, huelgas de hambre (en el caso del primero, llegando a morir). Sus acciones les reportaron una gran cobertura mediática a nivel mundial. La prensa española no fue ajena a esa cobertura.
Quizá a poca gente le suene el nombre de Jorge Arzuaga. Es un ingeniero de 25 años que hace un mes inició una huelga de hambre en la Puerta del Sol, en Madrid. Empezó él solo, pero poco a poco se le unió más gente. Cinco personas ya están allí con él, mientras que en el resto de España la cifra de personas en huelga de hambre supera los treinta. Protestan contra las políticas del Gobierno y contra la Troika. Pero curiosamente para la prensa española no existen. nadie está en huelga de hambre.
Supongo que el silencio se debe a que estas personas no están encerradas en una cárcel cubana ni pertenecen a ETA (de momento, que en cualquier momento el Gobierno los mete en su lista de "Todo es ETA"). Pero la censura en la prensa española tiene fácil solución: dentro de siete años pedirán perdón por ocultar estos hechos, como ha hecho recientemente Canal 9 con las víctimas del metro de Valencia.

martes, 18 de diciembre de 2012

Mis felicitaciones al fotógrafo de "Levante-EMV"

La foto, ¿con mensaje subliminal?, simplemente sublime (el círculo rojo es mío). Pulsando sobre la imagen, podréis verla ampliada.



La fotografía ha sido extraída de aquí.

martes, 11 de diciembre de 2012

En periodismo no todo vale

En el 2005, Evo Morales ganó las elecciones en Bolivia y se convirtió en presidente del país. Unos periodistas españoles, de la COPE concretamente, se hicieron pasar por el presidente español de entonces, José Luis Rodríguez Zapatero, y contactaron con Morales, al que felicitaron por su victoria. Sin embargo, sólo era una pretendida broma radiofónica que a punto estuvo de provocar un incidente diplomático, aunque la cosa no fue a mayores.
Hace unos días, dos periodistas de una emisora de radio australiana, 2Day FM, llamaban al hospital donde estaba ingresada Kate Middleton, haciéndose pasar por la reina Isabel II y el príncipe Carlos. Una enfermera cogió la llamada y cayó en la broma. El pasado viernes, esta enfermera era hallada muerta en su domicilio de Londres. Se había suicidado.
Ambas bromas, aunque con desenlaces significativamente diferentes, tienen algo en común: la creencia de que hay que hacer cualquier cosa por aumentar las audiencias. Y esto no debe ser así. Esta creencia debe ser erradicada por el bien del periodismo. de nada sirve ahora que los periodistas australianos responsables de la broma que provocó el suicidio de la enfermera lloren ahora delante de las cámaras. El daño ya está hecho. Una mujer se ha suicidado.
El espectáculo no lo debe ser todo. La audiencia no debe ser el fin que justifique ese espectáculo. Se supone que los periodistas que están trabajando en cualquier medio son adultos con sentido común y dos dedos de frente. Ya deberían saber que hay bromas insoportables y pesadas con consecuencias imprevisibles. Ridiculizar a una enfermera haciéndole creer, delante de todo el mundo (porque ahora las audiencias están más globalizadas que nunca), que habla con la reina inglesa no es una broma que no vaya a tener consecuencias (presión social, presión laboral, presión política, vergüenza nacional; cosas que no todo el mundo es capaz de soportar). No estamos hablando de una broma perpetrada por niños sin entendimiento; estamos hablando de adultos. Y ya deberíamos saber eso: que en el periodismo no todo vale por la audiencia, como decía antes. Aunque claro, el problema también está en que muchos son realmente seudoperiodistas cuyo único objetivo es crear audiencia. Y así, van muy mal los medios de comunicación.

lunes, 28 de mayo de 2012

Lavapiés, información viciada: la policía apunta y "El País" dispara

Este fin de semana era detenido en el barrio madrileño de Lavapiés un subsahariano que se dedicaba a la venta en mantas, detención efectuada por dos agentes de incógnito. Los hechos se salieron de madre cuando los policías se vieron rodeados y uno de ellos sacó su arma y disparó al aire un par de veces. Tras los hechos, el diario El País publicaba esta primera versión de los sucesos, a las 18:45:



En la noticia publicada se asume la versión policial, según la cual, los agentes persiguieron al inmigrante por la calle Amparo y se encontraron con una asamblea del 15-M. Los participantes de esa asamblea, al creer que se trataba de un a persecución por motivos raciales, se enfrentaron a los policías, a los que arrojaron objetos y piedras. Uno de ellos, además, sufrió una herida en un ojo.
Sin embargo, después apareció este vídeo, publicado por el diario ABC, en el que se ve una versión muy diferente. Ahí vemos que los que se enfrentan a la policía no son miembros de ninguna asamblea del 15-M sino inmigrantes compañeros del detenido. Y también podemos comprobar que hay una extralimitación en la actuación del agente que saca la pistola, apunta con ella a los inmigrantes y, finalmente, dispara al aire. Por cierto, aunque esta vez ABC acierta al ceñirse a los hechos, no pierde oportunidad de aprovechar que el Pisuerga pasa por Valladolid y decir en la noticia que acompaña al vídeo que el barrio es un centro neurálgico del 15-M.
Ante la evidencia del vídeo, El País rectificó la noticia. En un primer momento mantuvo el párrafo en que vincula el suceso al 15-M, pero añade otro en el que habla de los hechos que muestra el vídeo.



Las conclusiones creo yo que están bastante claras. La policía está dispuesta a encubrir sus extralimitaciones dando falsas informaciones (y si pueden meter por medio al 15-M, mejor que mejor). Lo peor es que algunos periódicos están dispuestos a creerse esas versiones sin contrastarlas. Y tan malo es un policía que miente, como un periodista que publica esas falsedades.

miércoles, 9 de mayo de 2012

"La Razón" vuelve a erigirse en vergüenza del periodismo nacional

Últimamente, el periódico conservador La Razón no para de dar portadas vergonzosas y vomitivas, con titulares sensacionalistas y plagados de manipulaciones torticeras.la que han sacado en el día de hoy no ha sido una excepción.


Bajo el titular de Los malos estudiantes agitan la Educación, el diario señala hacia algunos líderes estudiantiles a los que acusa de ser malos estudiantes y de tener relaciones y simpatías con partidos de izquierdas (PSOE y Amaiur, principalmente). La polémica portada, que una ves más ha incendiado las redes, ha llegado incluso al extranjero.
Francisco Marhuenda, el director de este engendro periodístico, ha tratado de defenderse, aunque parece que él tampoco estudió mucho en su época, como demuestra este tuit (que, por cierto, tiene cojones que te corrijan al escribir en castellano los de Amaiur):



En cualquier caso, espero que la portada de mañana de La Razón sea igual, pero con los políticos que también han sido malos estudiantes (que haberlos, haylos). O tampoco debe buscar muy lejos Marhuenda. En su propio periódico tiene periodistas malos estudiantes (véase gente como Paco Rodríguez, Alfonso Ussía o César Vidal que debe estar muy atareado con su prolífica carrera como escritor, con más de ciento treinta libros escritos).
Mientras, en Internet han surgido, una vez más, fotomontajes parodiando la portada. Quizá alguno sirva de inspiración para la próxima portada de La Razón (la mayoría, han sido tomados de esta página):












Actualización (10/05/12 - 1:33): Tras la polémica de la portada, el diario intenta pasar por víctima con esta nueva portada, en la que se recoge una imagen de la manifestación en Valencia contra la manipulación de La Razón:



lunes, 26 de marzo de 2012

Los insultos de los demócratas

Personalmente, hay dos tipos de periodismo que no considero como tales: el deportivo y el rosa (o del corazón). A este binomio creo que es justo añadir la prensa política de derechas.
Son muchas las ocasiones en las que hemos visto titulares tendenciosos, manipulaciones torticeras o insultos machistas disfrazados de opinión por parte de opinadores y (pseudo)periodistas de diarios como El Mundo, La Razón o La Gaceta y de televisiones como Intereconomía. Sin embargo, creo que el análisis que desde estos medios se ha hecho de las elecciones andaluzas sobrepasa cualquier línea roja.
Ellos esperaban que su querido PP ganara las elecciones holgadamente. Al final, la victoria se dio, pero no con la diferencia que esperaban. El PP no lograba la mayoría absoluta, tan sólo superaba en un punto al PSOE (cuando todas las encuestas daban una victoria de nueve puntos o más) y la izquierda, seguramente, mantendrá el poder en Andalucía. Pues bien, desde los medios antes nombrados se han vomitado toda clase de insultos contra el pueblo andaluz. Corruptos, vagos, adictos a las subvenciones, drogadictos, inmorales, atrasados, sociedad de enfermos y analfabetos... Este tipo de (pseudo)periodistas, empezando por Pedro J y pasando por todos los periodistas de Intereconomía, demuestran que son demócratas, pero sólo si el pueblo vota lo que ellos quieren. Si el pueblo no vota como ellos quieren, se les puede insultar o cuestionar su voto. No estaban tan ágiles para insultar a los valencianos cuando eligen masivamente al PP para que les gobierne, a pesar de sus escándalos de corrupción.
Y cuidado, no estoy atacando la libertad de expresión de nadie. Ellos son muy libres de decir lo que quieran e insultar a quien quieran. Igual que yo lo soy de escribir lo que estoy escribiendo. Y de decir que sin ellos, y sin los insultos (lo que ellos hacen es insultar, no opinar) que ellos vomitan, el periodismo español tendría algo más de calidad.

jueves, 15 de marzo de 2012

Tenemos un problema

Mientras en Cataluña se aprueba el repago (que insisten en llamar copago), con la complicidad del PP, el diario ABC se preocupa por cosas más importantes.



Efectivamente, tenemos un problema. Se llama CiU, PP, ABC, La Razón, La Gaceta, Intereconomía...

jueves, 1 de marzo de 2012

La bajeza moral de la prensa de derechas



La prensa de derechas de este país nunca se ha caracterizado por su afán de informar, sino más bien por su afán de manipular y retorcer la realidad (y ahí está el caso del 11 de marzo para demostrarlo). Las portadas de hoy, con respecto a las manifestaciones de ayer, lo demuestran: ABC (sobre una foto de los disturbios de Barcelona): "La Oposición responsable del PSOE"; El Mundo: "La protesta estudiantil degenera en actos vandálicos en Barcelona"; La Razón (también sobre una foto de los disturbios en Barcelona): "Prende la llama del PSOE"; La Gaceta: "Los sindicatos y Rubalcaba convocan otra algarada para el 11-M".
De todos ellos, El Mundo es el más comedido, aunque destaca los actos vandálicos por encima del hecho de que ayer se celebraron cuarenta manifestaciones por toda España y no hubo actos vandálicos en ninguna, salvo en Barcelona (donde, por cierto, las autoridades de la ciudad culpan a los mismos cincuenta jóvenes que llevan organizando actos vandálicos en cualquier manifestación desde hace ya años). La Gaceta, con fotografías de las manifestaciones de ayer, ya presupone que la próxima manifestación de los sindicatos (metiendo de por medio a Rubalcaba) será otra batalla campal. Además, ahora van de que se preocupan por las víctimas de los atentados del 11 de marzo, cuando durante todo este tiempo han estado dando pábulo a la teoría de la conspiración. El paso más allá lo dan ABC y La Razón, que acusan al PSOE de estar detrás de las manifestaciones y los actos vandálicos. Se nota que estos pseudoperiodistas no han estado en las manifestaciones, donde se critica por igual al PP y al PSOE.
Mientras estos diarios hacen el ridículo, en la red surgen portadas paródicas, que bien podrían firmar estos periódicos en la realidad:



viernes, 24 de febrero de 2012

La manipulación periodística en torno a la Primavera Valenciana

No voy ahora a descubrir América si digo que la prensa, en especial la conservadora, se ha dedicado a manipular las concentraciones y manifestaciones valencianas a su antojo. A todo el mundo parece que empieza a darle miedo estas revueltas estudiantiles porque han levantado muchas simpatías alrededor de España y del mundo.
Una de las mentiras que se está difundiendo últimamente es que Compromís está detrás de las manifestaciones. La prensa de la derecha se basa, para justificar esta mentira, en que Compromís registró el dominio primaveravalenciana.com dos días antes de que comenzasen las protestas. El dominio fue registrado el día 18, sábado; es decir, que según la prensa conservadora, las protestas empezaron el día 20. FALSO. Las protestas comenzaron el día 15 y continuaron el día 16 y el 17. El fin de semana no hubo concentraciones en el instituto Lluís Vives, ya que éstas son realizadas por alumnos y profesores los días laborables. Que la prensa conservadora comenzara a cubrir estas manifestaciones el lunes día 20 no implica que éstas comenzaran ese día.
En cuento a la denominación de Primavera Valenciana, el cantautor valenciano Pau Alabajos, uno de los primeros que acuñó esta denominación, da su versión (el texto está escrito en valenciano y castellano). Por otro lado, es cierto que Compromís no ha ocultado sus simpatías por los manifestantes, como lo demuestra el hecho de que algunos de sus más importantes representantes han estado en las manifestaciones e, incluso, algunos han sido agredidos, como la diputada Mónica Oltra o el diputado nacional Joan Baldoví. Pero de ahí a acusarles de estar detrás del movimiento hay un largo abismo. Cualquier día, éstos de Intereconomía señalarán a La Oreja de Van Gogh como instigadores de este movimiento porque tienen una canción, en su último disco, que habla de que "no podrán parar, la primavera que está por llegar".

Otra de las mentiras es sobre el porqué de las manifestaciones. Toda la prensa (progresista y conservadora) cayó en esta mentira, generada seguramente por la desinformación con la que los periodistas de esta país informan: El instituto Lluís Vives no tiene calefacción. Esto originó las concentraciones y manifestaciones. FALSO. El instituto Llíus Vives SÍ tiene calefacción. Lo cual no quita que haya otros institutos sin calefacción. Entonces, ¿por qué se protesta? Por la situación de la Educación pública y contra los recortes en ella. Por esta razón comenzaron las protestas, como se puede ver en la siguiente imagen (donde, por cierto, también se puede comprobar la fecha real del inicio de las protestas).



El instituto Lluís Vives (que, por cierto, tiene fama de contestatario) se ha convertido en un símbolo después de los incidentes que se han registrado. Posiblemente, si los incidentes del primer día hubieran ocurrido en otro instituto, ese otro instituto se hubiera convertido en el símbolo de estas revueltas. Pero ha sido en el Lluís Vives, un instituto que, para más inri, está situado en el centro de la ciudad, a pocos metros del ayuntamiento.

De la anterior mentira surge otra: de los más de cuarenta detenidos, sólo uno es alumno del Lluís Vives. No voy a utilizar el grito ése que ahora se oye de "Todos somos del Lluís Vives" para rebatir esta soberana tontería. El argumento en sí no es falso. Sin embargo, desde el momento en que se produjeron los primeros incidentes, la protesta se convirtió en una protesta generalizada. Es evidente que las miles de personas que han colapsado últimamente Valencia no son todos estudiantes del Lluís Vives. Pero recalco nuevamente que no se está protestando por las condiciones en que pueda estar el Lluís Vives, sino toda la Educación pública valenciana. Y en cualquier caso, recuerdo nuevamente que las concentraciones en el Lluís Vives comenzaron para protestar por la mala situación de la Educación pública, con lo cual, cualquier persona preocupada por este tema podía unirse, sin necesidad de estudiar en el centro. En este enlace se pueden leer algunas razones que justifican el apoyo a las manifestaciones en torno al Lluís Vives.

Desgraciadamente, una batalla que siempre pierden los manifestantes en España, sea cual sea la causa, es la batalla de la información. Por culpa de afines y detractores, los movimientos siempre acaban sufriendo el descrédito. Ayer mismo, en Antena 3, lo único que destacaban de la nueva manifestación de ayer por la tarde en Valencia era que se lanzaron insultos frente al ayuntamiento y frente a los domicilios de la alcaldesa Rita Barberá y el expresidente valenciano Francisco Camps. Como si todo se redujera a eso. Realmente lamentable. Pero el movimiento estudiantil valenciano aún está a tiempo de no caer en esa espiral, si mejora su estrategia de comunicación, si logra refutar coherentemente todas las mentiras que sobre ellos se viertan. Y poco a poco no hará falta ni que corrijamos las portadas de los diarios.



Sí hay que reconocer algo, sin embargo: que estas revueltas estudiantiles han logrado abrir ojos y despertar conciencias. Hace unos días, trabajadores de Canal 9 protestaron en la redacción de Informativos, denunciando la tergiversación de la información sobre las revueltas estudiantiles por parte del canal público valenciano y pidiendo la dimisión de José López Jaraba, director general de RTVV; Luis Redondo, director de Canal 9; Nuria Romeral, directora de Ràdio 9; y Salud Pedrós y Juan José Braulio, respectivos jefes de Informativos. 


miércoles, 9 de noviembre de 2011

Barrio Sésamo para periodistas

"Hola. Muy buenas noches. 1 del 11 de 2011, día de Todos los Santos y a 20 días del 20-N nos encontramos con una sesión de gran nerviosismo que se extiende por toda Europa debido al anuncio del referéndum en Grecia para ver si los ciudadanos helenos aprueban las medidas de rescate de la Unión Europea y del Fondo Monetario Internacional. Tiembla la zona euro y tiemblan también los bancos.
Mientras todo esto pasa, aquí en casa vemos cómo se desarrolla una campaña electoral en la que el Partido Popular, que ya ha dado a conocer su programa, ha exigido la dimisión de Pepiño Blanco el Gasolinero y su exclusión de las listas electorales. El Partido dice que tras la declaración de un empresario asegurando que pagó doscientos mil euros al primo del ministro para entrevistarse con él, la situación de Blanco es insostenible. Y piden, no sólo su dimisión, sino también la renuncia a formar parte de las listas del PSOE a las elecciones del 20 de noviembre. Pero como la neboa galega continúa haciendo de las suyas, el abrazo del oso representa perfectamente lo que está pasando, y nos quieren ocultar en España. Zapatero abraza a Blanco en una escena en la que parece, más bien, que le esté dando el pésame. Y es que no es para menos. La despedida hecha abrazo y puñalada también.
Por otro lado, Elena Valenciano, directora de campaña del candidato Rubalcaba y número dos de la lista socialista por Madrid al Congreso, continúa erre que erre. Si ayer nos contaba que el Partido Popular no tiene programa, hoy vuelve a la carga definiendo el no programa como un conjunto de vaguedades, brindis al sol e imprecisiones. A ver cómo quedamos. ¿Hay o no hay? ¿Será que no se ha leído las doscientas veintidós páginas del programa popular? ¿Será, a lo mejor, que no lo ha entendido? ¿qué... qué será? Y es que su obsesión es, y será, que ellos sí tienen equipo, propuestas y programas. ¿Equipo, propuestas y programas? Justamente lo que no ha tenido el Gobierno del que su jefe ha formado parte y que nos ha llevado a la más absoluta de las ruinas, a la miseria en temas económicos. ¿Propuestas? Las de un Gobierno que hacen partirse de risa a cualquier líder europeo con un poco de sentido común. ¿Y programa? Un programa que no han podido poner en marcha en ocho años que llevan en el Gobierno.
Antes hemos hablado del estado de casi pánico de las Bolsas a veinte días de nuestras elecciones generales, del referéndum que habrá en Grecia en febrero, y ahora, añado yo, de las elecciones que en marzo de 2012 tendrán lugar en Zimbabue. Priscilla, que es ministra de Integración Regional de este país, ha declarado que los hombres tendrían que aplicar sanciones de dormitorio a las mujeres que no voten. Es decir, que si no se llega a casa con los dedos manchados de tinta, como prueba de haber acreditado su voto con su huella digital, habrá una especie de embargo sexual. Y eso lo ha dicho y se ha quedado más ancha que larga. Pa' flipar.
Y para finalizar, más suciedad para esta intro. Porque para acabar, tengo una petición a todas las brujas, fantasmones, zombis malignos y muertos vivientes que poblaban anoche la ciudad de Valencia y pueblos como Gandía o Sueca, y que hoy todavía duermen el sueño de la justa resaca. La próxima fiesta que se monte en el País de los Malignos hagan el favor de llevarse con ellos las ocho toneladas de basura que han dejado en nuestras calles y que nos han costado a todos una pasta de recoger y casi también se quedan allí una temporadita, como los niños, en el rincón de pensar.
Buenas noches, y comenzamos."

Con esta extensa intro comenzaba el pasado día 1 de noviembre Asun Hernández, conductora del informativo (por decir algo) de Ràdio 9. En un valenciano bastante rudimentario en ocasiones (que, como se ve, he traducido), Asun Hernández se va creciendo. En los últimos párrafos se va creciendo y va utilizando un lenguaje más coloquial. Curiosamente, Asun Hernández fue concejala del PP entre 1995 y 1998, lo cual explica algunas de las cosas que dice y cómo las dice. No voy a entrar en lo acertado o no de sus juicios (personalmente, sólo estoy de acuerdo con lo de Zimbabue, porque es "pa' flipar"). Sin embargo, sí que voy a decir algo: y es que falta un Barrio Sésamo para periodistas. Un Barrio Sésamo que les haga distinguir a más de uno entre noticias y opinión; entre una información y un editorial.

viernes, 5 de agosto de 2011

El diario "ABC": partidista hasta en el crucigrama

Una frase que solía escuchar a menudo (referida a cualquier periódico de cualquier ideología, según quien la dijera) era: "Ese periódico no dice la verdad ni en los crucigramas". Y esa frase, a veces, suele hacerse real.

El ejemplo nos lo traía hace unos días en diario ABC. Hasta en su crucigrama incluyeron consignas partidistas de su modo de ver la política.
Menudo periodismo hay en este país.