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viernes, 19 de mayo de 2017

Ninguno




El domingo el PSOE elige a su secretario general en medio de un debate bronco como pocas veces se ha visto en el interior de un partido político. Susana Díaz, Patxi López y Pedro Sánchez, solo podrá quedar uno.
El problema es que ninguno de los candidatos ilusiona más allá de su propio partido. El PSOE, representante de la socialdemocracia (no del socialismo) en España está hundiéndose, como lo demuestran los resultados electorales que cosecha el partido desde 2008. Y los espejos europeos del PSOE no auguran nada bueno. Los ejemplos de Grecia, Francia o Alemania deberían hacer reflexionar. Pero en el PSOE nadie está por la labor de hacer dicha reflexión necesaria; preocupa más el ascenso de Podemos, que pise amenazadoramente los talones socialdemócratas (hoy mismo, Unidos Podemos ha registrado su propuesta de moción de censura contra Rajoy).
Gane quien gane de los tres, no creo que vaya a cambiar mucho las cosas. Los tres representan a caras reconocidas del partido, que auguran continuismo; no hay sangre nueva ni renovación.
Susana Díaz es la actual presidenta de Andalucía. Oyéndola hablar uno descubre que su discurso es vacío, algo que se confirma leyendo sus programa. Si alguien aún duda de porqué no es buena candidata, solo tiene que darse una vuelta por Andalucía. Sin embargo, creo que es la que más posibilidades tiene de ganar, porque cuenta con todo el apoyo del aparato del partido (gestora incluída) y de los barones y pesos pesados. Posiblemente alguien como ella no haga más que hundir aún más al partido.
Patxi López se presenta como el candidato del consenso, el que quiere unir las posiciones enfrentadas de los partidarios de Díaz y Sánchez. En realidad, es un apoyo encubierto a Díaz, colocado ahí para evitar que los que no quieren votar a Díaz voten a Sánchez. Solo es un tonto útil colocado por el partido. Evidentemente no ganará, solo está ahí para trasvasar votos.
Pedro Sánchez fue el anterior secretario general. Obligado a dimitir cuando intentó buscar una alternativa de Gobierno a Rajoy, esa es precisamente su fuerza. Él no se abstuvo para favorecer el Gobierno de Rajoy (tampoco llevó hasta sus últimas consecuencias el "No es no", ya que dimitió antes). Sin embargo, Pedro Sánchez no es de fiar, algo que comparte con el resto de candidatos. Sánchez ha cambiado de ideas constantemente. Durante la última campaña negó por activa y por pasiva que fuese a pactar con Podemos, después lo buscó. Tras su dimisión, confesó sus errores en una entrevista con Jordi Évole. Más tarde, matizaría sus errores y negaría otros. Y así con todo.
Visto lo visto, ninguno de los tres candidatos es convincente. El PSOE seguirá siendo el PSOE; un partido socialdemócrata preocupado porque no avance excesivamente la izquierda en este país. El PSOE aún no ha encontrado su fondo; cualquiera de estos candidatos puede hacerlo. Quizá algún día alguien en el partido se dé cuenta del daño que se están haciendo. Esperemos entonces que no sea demasiado tarde y ese daño no sea irreversible.

domingo, 7 de mayo de 2017

No, los resultados electorales en Francia no son un alivio

Finalmente, los franceses han votado en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales. La elección era lo más parecido a susto o muerte: O el liberal Emmanuel Macron o la ultraderechista Marine Le Pen. En realidad no había elección: O derecha o derecha, por mucho que una la disfrazaran de extremista. Entre lo malo y lo peor, los franceses han elegido lo malo. No seré yo quien les critique teniendo lo que tenemos en España (y más en concreto, en Valencia, donde he votado estos últimos años).
Macron ha ganado las elecciones y muchos lo ven como un alivio. Pero de alivio nada. Las políticas que defiende Macron, practicadas en Europa por gente como Hollande (Francia), Merkel (Alemania) o Rajoy (España) son las que han propiciado el resurgimiento de la ultraderecha en Europa. Le Pen es hija de las políticas neoliberales. Por eso no entiendo porque Europa y Francia respiran aliviadas. La ultraderecha no ha sido detenida, se ha ralentizado. Dentro de cinco años Le Pen tendrá una nueva oportunidad. Y volverá con más fuerza, porque las políticas de Macron van a traer mucha más decepción que alegría a los votantes. En estas últimas elecciones, no solo el Frente Nacional de Le Pen ha batido su récord histórico, también lo han hecho la abstención y los votos nulos o en blanco. Esto seguirá aumentando y posiblemente explote en las próximas elecciones.
La izquierda y la democracia no tienen nada que celebrar. Macron es tan demócrata como el resto de líderes europeos que nos han empujado al austericidio. Que a Le Pen la tachen de extremista no hace a un liberal bueno.
Es por eso que ahora la izquierda debe comenzar a trabajar. El camino para evitar que el ultraderechismo se haga con el poder comienza ahora. No solo en Francia, también en el resto de Europa. Si queremos evitar que Le Pen y sus adláteres se hagan con el poder en Europa debemos empezar desde ya. No tenemos tiempo ni para respirar aliviados. Tampoco es que tengamos porque hacerlo porque no hay nada por lo que sentirse aliviados. Hay que comenzar ya. Nos jugamos mucho.

martes, 8 de noviembre de 2016

Podemos es un partido corrupto

Últimamente se está hablando mucho de corrupción en España. ¿Del desfalco en la construcción del AVE a Murcia? ¿De Gürtel o las tarjetas black? ¿De la venta ilegal de pisos a un fondo buitre por parte de Ana Botella? No, qué va. Todo eso son menudencias al lado de la gran corrupción política de este país: la de Podemos.
En los últimos días se habla mucho del piso protegido comprado y vendido por Ramón Espinar, portavoz de Podemos en el Senado, además de los tuits de Guillermo Zapata, concejal de Ahora Madrid.
Espinar ya ha dado todas las explicaciones que tenía que dar. No hubo especulación (vendió el piso a los cuatro años de comprarlo, y no vivió en él porque estaba siendo construido) y no hay nada ilegal. Aún así, los medios siguen sobredimensionándolo y desinformando al respecto. Con Guillermo Zapata pasa lo mismo. Se le juzga por unos tuits de humor negro escritos hace cinco años. Los tuits tendrán más o menos gracia, pero no creo que sea factible juzgar a alguien por unos chistes negros.
Ya pasó en el pasado con Rita Maestre, Pablo Echenique, Íñigo Errejón, Juan Carlos Monedero o Pablo Iglesias. Se buscan menudencias del pasado, que ni siquiera son delito, y se las sobredimensiona. LA estrategia es que todo el mundo que se dedica a la política parezca pringado de mierda. Desgraciadamente, la estrategia está funcionando a las mil maravillas.

Pedro Sánchez se pone el traje rojo... demasiado tarde

Tras su precipitada salida de la secretaria general del PSOE, Pedro Sánchez parece dispuesto a volver y plantar cara a los que lo echaron. Hace gala ahora de la necesidad de unidad en la izquierda, reconoce sus errores y tiende la mano a Podemos.
Todo esto estaría bien, si fuera sincero. No sé hasta qué punto lo será. Pero su arrepentimiento y su vestimenta roja llega demasiado tarde. Demasiado tarde porque la trayectoria de Pedro Sánchez, plagada de contradicciones, es la que es. Demasiado tarde porque la trayectoria del PSOE, llena de traiciones (la última, facilitar el Gobierno de Rajoy) es la que es.
Ahora mismo el PSOE está inmerso en una guerra civil entre los más progresistas y los más socialdemócratas (que viene a ser algo así como conservadores). Solo el tiempo dirá quién ganará, pero si el PSOE no se define pronto y supera esta crisis acabará completamente hundido.

lunes, 7 de noviembre de 2016

Entre lo malo y lo peor

Mañana Estados Unidos va a votar en sus elecciones presidenciales. Si creíamos que la política española estaba mal, la estadounidense no se queda atrás.
Hillary Clinton se presenta por el Partido Demócrata. Su único valor es la posibilidad de ser la primera mujer que se convierta en presidenta del país. Por lo demás, Clinton se limitará a una política continuista, siguiendo adelante con las decepciones que fueron la bandera política de Obama. En el otro lado se sitúa, por el Partido Republicano, Donald Trump. Ya ha enseñado su patita racista y machista así como sus ínfulas populistas, lo cual no le ha hundido en la carrera presidencial tanto como podría parecer. Y lo que resulta más curioso, Trump es un empresario multimillonario que se las está dando de antisistema... y le está funcionando.
En fin, veremos qué pasa en Estados Unidos. Lo que está claro es que, tras el Brexit, el referéndum de Colombia, las elecciones en España y las de Estados Unidos, los historiadores del futuro lo tendrán muy difícil para explicar el 2016 democrático.

Es Rajoy quien gobierna y no la Oposición

Por fin España tiene Gobierno de nuevo. El apoyo de Ciudadanos y la abstención de la mayoría del grupo parlamentario del PSOE han permitido a Rajoy seguir gobernando tras casi un año sin Gobierno.
Tanto el PSOE como Ciudadanos trataron de dar imagen de Oposición durante el debate de investidura, pero no resulta creíble. La derecha ha conseguido ahora mismo una mayoría que, prácticamente, es una mayoría absoluta. Quien crea que Rajoy no va a poder gobernar con tranquilidad es demasiado ingenuo. El primer ejemplo lo tenemos en el nombramiento de los ministros; un gabinete totalmente continuista y con un perfil poco dialogante. Y el PSOE tiene la poca vergüenza de echarse las manos a la cabeza. ¿Acaso esperaban algo diferente después de regalarle el Gobierno a Rajoy?
El partido más corrupto de Europa está gobernando España. Nos esperan otros cuatro años (ojalá que fueran menos) funestos. La única oposición real la presentará Unidos Podemos. El PSOE dice que crujirá a Rajoy. De momento, han perdido su oportunidad, teniendo en cuenta que entre los ministros nombrados por Rajoy hay defraudadores, acusados de corrupción y alguno que hasta se inventa su currículum.
Ánimo y fuerza a los que vamos a sufrir a Rajoy y al PP.

lunes, 24 de octubre de 2016

Ximo Puig como ejemplo del PSPV-PSOE




Ximo Puig gobierna en la Comunidad Valenciana con el apoyo de Compromís y Podemos. Ha defendido, en numerosas ocasiones, y especialmente, ante las elecciones del pasado junio, la necesaria unidad de los partidos de izquierdas para desalojar al PP. En numerosas ocasiones también ha denunciado la infrafinanciación a la que se somete a la comunidad el Gobierno de Rajoy. Todo esto parecía sincero, hasta que llegó la crisis en el PSOE nacional.
Es entonces cuando Ximo Puig se quita la careta y se presenta como lo que es: un socialista valenciano, un hombre del PSPV. Primero se convierte en uno de los dimisionarios que provoca la caída de Pedro Sánchez. Después decide votar a favor de la abstención para facilitar el Gobierno de Rajoy. Es decir, no quiere para España lo mismo que hay en la Comunidad Valenciana. Y encima, está a favor de un Gobierno que margina a la comunidad tanto en infraestructuras como en los presupuestos.
El PSPV-PSOE nunca ha tenido la independencia que tiene el PSC. Ni la quiere. Se sienten cómodos en su papel de nadar y guardar la ropa al mismo tiempo. En Valencia dicen una cosa pero son incapaces de defenderla en Madrid, ya sea en el Congreso de los Diputados o ya sea ante los órganos nacionales del partido. Ximo Puig, desde luego, encaja a la perfección en el PSPV.
De la traición socialista, sin duda, la más dolorosa es la de los socialistas valencianos. Casi nos habíamos creído algunos que era verdad ese intento por juntar a las fuerzas de izquierdas.

La enésima (y ojalá que última) traición del PSOE

Ya está, ya se consumó. La traición del PSOE ya ha llegado. Después de defenestrar a Pedro Sánchez y dinamitar cualquier otra opción, Susana Díaz y Felipe González ya tienen lo que querían: la puñalada final contra los militantes y votantes de su propio partido.
Ayer, el Comité Federal del PSOE decidió abstenerse en segundo votación para así facilitar el Gobierno de Mariano Rajoy, uno de los políticos más inútiles de Europa, y del PP, uno de los partidos más corruptos de Europa. Desde el PSOE aseguran que este será el mal menor. Pero no es cierto.
El PSOE, decidiera lo que decidiera (votar en contra de Rajoy o abstenerse) se estaba suicidando. La pérdida de votos de los psoístas es generalizada desde que Zapatero decidió seguir las recetas neoliberales (otra traición) para maniobrar ante la crisis. Desde entonces, nadie ha sido capaz de detener esa sangría, y con decisiones como la de ayer, tampoco parece que el tapón esté a la vista. Sean las elecciones dentro de seis meses o de cuatro años, el PSOE parece que está condenado a perder la posición hegemónica en la Oposición y como referente progresista.
Se dice que ahora la Oposición podrá presionar al Gobierno. Esto es muy discutible. Veremos cuántas veces se pondrá el PSOE al lado del PP en las votaciones (futuras traiciones). Auguro que va a ser para Rajoy una legislatura menos incómoda de lo que se nos está diciendo.
La de ayer fue la enésima traición del PSOE. Uno de sus orquestadores, el señor González, ya tiene experiencia en esto de timar a sus militantes y votantes; véase aquel famoso "OTAN de entrada no". Si siguen apuñalándose unos a otros durante más tiempo, descubrirán que el PSOE no ha tocado aún suelo y que queda mucha travesía por el desierto aún. Es lo que tiene abandonar tus principios por una poltrona.

viernes, 30 de septiembre de 2016

Ximo Puig ha dinamitado los Acuerdos del Botánico


(Ximo Puig ante Pedro Sánchez)


Tras los resultados electorales de las autonómicas, hubo que pactar para lograr un Gobierno valenciano alternativo al del PP. El socialista Ximo Puig, en contra del criterio de la dirección nacional de su partido, acabó pactando con Compromís y Podemos para convertirse en president.




(Formalización del Pacto del Botánico, con los protagonistas Ximo Puig, del PSPV-PSOE; Mónica Oltra, de Compromís; y Antonio Montiel, de Podemos.)



Sin embargo, ese crédito político que había alcanzado Puig, que a algunos nos había convencido y todo, lo acaba de perder. Ximo Puig es uno de los dimisionarios que ha participado en el golpe de Estado contra Pedro Sánchez. El objetivo de ese golpe de Estado es, como ya he dicho en una entrada anterior, devolver al partido al carril neoliberal, evitar que se pueda pactar con Podemos y los nacionalistas, y favorecer el Gobierno de Rajoy.
Si Ximo Puig se ha adherido a esta tesis, los Acuerdos del Botánico deberían darse por rotos. Si Puig cree que el PSOE nacional debe pactar con el PP (un partido podrido de corrupción) debería entonces ser consecuente, romper con Compromís y Podemos y pactar a partir de ahora sus políticas con el PP valenciano (igual de podrido de corrupción que sus hermanos mayores nacionales). Los Acuerdos del Botánico están muertos, y su asesino ha sido Ximo Puig, el mismo que está contribuyendo a la muerte del PSOE.

La crisis de identidad de la socialdemocracia


(Pedro Sánchez y Jeremy Corbyn. ¿Compartirán destino?)


Jeremy Corbyn fue elegido líder del Partido Laborista británico a finales del año pasado. Su perfil izquierdista levantó recelos entre los barones de su partido que se dedicaron al navajeo público contra él. Hace unos días convocó unas primarias que acabó ganando con el 61%. La militancia lo apoyaba.
Las similitudes con lo sucedido estos días con el PSOE son sorprendentes. Si bien lo del PSOE aún está en el aire y veremos cómo termina y si Pedro Sánchez sobrevive (y también hay que señalar que Pedro Sánchez no es Jeremy Corbyn), creo que estos hechos demuestran una clara crisis de identidad de los partidos que se identifican con la socialdemocracia.
La crisis de identidad viene motivada por el choque entre las visiones de los dirigentes y barones y la de la militancia. Los primeros se las dan de pragmáticos y tienden a dejar por el camino valores de izquierdas que siempre defendieron o decían defender. Los segundos se muestran de izquierdas y se sienten decepcionados con su propio partido cuando se aleja de las ideas que defienden o deberían defender.
La socialdemocracia debe aún decidir en qué espejo mirarse, si en el neoliberal de los barones y dirigentes o en el de la izquierda de sus militantes. Mientras tanto seguirán dándose estas guerras que lo único que hacen es beneficiar a la derecha

Los idus de septiembre





Corría el año 2005 cuando decidí afiliarme a Juventudes Socialistas y al Partido Socialista. Me marché hacia el año 2010 (o 2011, no lo recuerdo exactamente). En mi tiempo de militancia, bastante activa, por cierto, fui testigo de cómo se movían las cosas entre las bambalinas del poder. Y fue realmente decepcionante. Grupos, bandos, familias, facciones (póngasele el nombre que se prefiera) peleándose por hacerse con el poder dentro del partido (algo insólito en una federación como la valenciana, donde el socialismo andaba de capa caída desde los años 90). Lo que está pasando ahora en el PSOE es un reflejo de esas mismas batallas intestinas, a nivel nacional y haciendo un espectáculo público.
El golpe de Estado que se ha dado contra Pedro Sánchez dentro del PSOE tiene un objetivo claro, que el PArtido Socialista siga dentro del carril neoliberal. Los viejos barones como Bono, Guerra, Felipe González, Zapatero, y actuales como García-Page (presidente de Castilla-La Mancha) y Susana Díaz (presidenta de Andalucía) lo han avalado. Precisamente lo han llevado a cabo cuando Sánchez pretendía consultar a la militancia y cuando pretendía explorar la posibilidad de un Gobierno alternativo con Podemos y, quizá, los nacionalistas. Dos cosas que los pesos pesados no podían permitir porque eso podría suponer que el partido virara a la izquierda.
Pedro Sánchez no es santo de mi devoción. Pero las formas antidemocráticas de los críticos tampoco son de recibo (igual que tampoco lo fue cuando Pedro Sánchez se cargó al líder de los socialistas madrileños, Tomás Gómez, quien hora, por cierto, se está cobrando su venganza). Pase lo que pase a partir de ahora, el daño ya está hecho, y es mucho. El PSOE está terminando de suicidarse. Difícil va a ser que con maniobras como la sufrida por Sánchez el PSOE recupere la sangría de votos que está sufriendo desde 2008.

miércoles, 20 de julio de 2016

Gana la derecha

Una vez más tendremos un Gobierno de derechas en España. No hemos tenido suficiente mala gestión y corrupción y tendremos más.
Los infantilismos de las izquierdas, una vez más, han perjudicado a esas mismas izquierdas. Y como ya ha pasado otras veces, la derecha vuelve a hacer bloque, aprovecha que las izquierdas no se pueden ver (a pesar de que tienen objetivos comunes) y continúa haciendo y deshaciendo.
Tampoco hay que olvidar la hipocresía política, que hace extraños compañeros de cama. Rajoy no quería ver a los nacionalistas ni en pintura. Si esos mismos nacionalistas pactaban con la izquierda eran separatistas proetarras. Pero ahora que Rajoy los necesita son nacionalistas capaces de estabilizar España. Los nacionalistas de PNV y Convergència (ahora Partit Democràtic de Catalunya) olvidan los desagravios de Rajoy. Tampoco querían pactar con él, pero cuando los favores se interponen no hay ideología que valga. Y el último hipócrita es Ciudadanos y Albert Rivera. No iba a dejar gobernar a Rajoy, iba a traer cambios y regeneración, no quería sillones. Ahora Rivera tiene dos sillones en la mesa del Congreso y dejará gobernar a Rajoy. La hipocresía sensata.
Ante este panorama, las izquierdas deben hacérselo mirar, dejar sus luchas infantiles y presentar causa común contra la derecha. Los ciudadanos no vamos a resistir eternamente esta situación.

jueves, 7 de julio de 2016

¿Y si ahora se juzga al Trío de las Azores?

El informe Chilcot ha sacado a la luz lo que ya se sabía desde hace tiempo: QQué la guerra de Irak se justificó sobre mentiras. Blair y Aznar compraron las mentiras de un Bush deseoso de ir a la guerra y las difundieron para justificar su apoyo a la guerra.
Cuando un país invade otro basándose en mentiras está cometiendo un crimen contra la Humanidad. Así pues, y existiendo ya tantas evidencias que demuestran la trama de mentiras no entiendo porqué los responsables de esa guerra no son juzgados ya como lo que son: criminales.
Por cierto, menudo cinismo y cara de cemento que tiene Federico Trillo, el exministro de Defensa. Dice que España no fue a la guerra en Irak. ¿Tendrá los huevos de decir eso mismo a los familiares de los soldados que fallecieron allí?

miércoles, 6 de julio de 2016

Los errores de Unidos Podemos

Si es que... ¿A quién se le ocurrió esa campaña? ¿Qué es eso de coranzoncitos y sonrisas? ¿Quién tuvo la genial idea de hacer una campaña distendida? Menos sonrisas y más ceños fruncidos y caras de perro, que es lo que los españoles quieren de sus políticos. Y todos afeitados y con el pelo corto. A lo sumo, una melenita tipo Aznar. Y trajeados. Y para la próxima campaña hay que fichar alguno de esos corruptos que pululan por ayuntamientos y presidencias.
Ahora en serio. Evidentemente, Unidos Podemos ha cometido errores. El primero ha sido crear expectativas demasiado altas. Es lo que le pasó precisamente a Podemos en las últimas elecciones catalanas, o al Partido Socialista en Valencia ciudad. Bien sea por las encuestas infladas, bien por una ilusión desmedida (me decanto más por esto último) se ha creído que el trabajo estaba prácticamente hecho y solo quedaba un último empujón. La coalición más el trabajo mal hecho estos años de PP y PSOE no es suficiente. Unidos Podemos creía tener el camino fácil pero lo tenía más cuesta arriba de lo que pensaban sus líderes.
Otro error, y muy importante en campaña, es el de la comunicación: no se ha sabido transmitir el mensaje de alternativa y cambio. Quizá por la campaña innovadora o por centrarse demasiado en las redes sociales. Este problema lo tiene Podemos desde hace mucho tiempo (en general, todas las izquierdas).
Asimismo, tampoco se ha sabido contrarrestar correctamente la injusta campaña de injurias y calumnias vertidas contra Podemos y la coalición. Han calado más las mentiras de PP, PSOE y Ciudadanos que las réplicas, lo que ha provocado un voto del miedo que ha perjudicado mucho a Unidos Podemos.
Por último, el gran problema está dentro de Unidos Podemos. La vieja guardia, la inmovilista, los "comunistas puros", en definitiva, el lastre que siempre ha tenido IU, ha hecho sabotaje soterrado contra la coalición. Gente que transforma sus ideas en dogmas y no las deja evolucionar (ojo, no hablo de cambiar de ideas en plan chaquetero) es la que desde el principio ha estado en contra de la coalición. Algún día se darán cuenta del gran favor que le hacen a la derecha de este país (o eso espero). Yo sigo apostando por una coalición, más amplia si cabe, que agrupe a cuantas más fuerzas de izquierdas mejorar. Ahora hay tiempo para afinar y perfilar mejor esa confluencia.
Unidos Podemos (y, por extensión, Podemos) ha logrado un gran resultado. Se mantiene más o menos en el mismo nicho de votantes. Un resultado del que pocos partidos pueden presumir en los dos años de andadura de Podemos. Es más, otros que andan envalentonados pierden apodos a marchas forzadas. Ahora toca corregir errores y hacer camino, que Roma no se conquistó en un día.

martes, 5 de julio de 2016

Respetar a los cómplices

El PP ganó las elecciones. Y de forma muy contundente. Eso es innegable. Lo que también es innegable es que con su voto, millones de personas han legitimado la corrupción y la mala gestión.
Muchos se están llenando la boca diciendo que hay que respetar a la gente que vota a determinadas opciones. Lo dicen ellos que se han cansado de insultar a los votantes del otro lado.
En democracia caben todas las ideas siempre que se defiendan con la palabra. Y ningún voto está equivocado mientras se haga en conciencia. Por supuesto es legítimo que cada uno vote a quien quiera siempre que lo haga libremente. Pero quien vota a un partido podrido de corrupción (que además ha demostrado ser un mal gestor) se convierte en cómplice de los corruptos. Y a mí, personalmente, alguien cómplice de corruptos y criminales, que le legitima con su voto, que le aplaude en la puerta del juzgado y que lo apoya en cualquier ocasión, no me merece ningún respeto. ¿Alguien respetaría al cómplice de un criminal? Entonces, ¿por qué hay que respetar a los votantes de un partido corrupto, la mayoría de los cuales saben de esa corrupción?

viernes, 1 de julio de 2016

Sí que hubo pucherazo

Desde el domingo, cuando se conocieron los resultados electorales, se están difundiendo teorías conspiranoicas en torno a una posible manipulación de los votos y un pucherazo electoral. Algunas no tienen mucho sentido; otras podrían tenerlo. Hay quien dice que España es un país demasiado avanzado democráticamente como para que esas cosas ocurran (olvidando cosas como el Tamayazo o que nuestro ministro de Interior fue grabado conspirando contra rivales políticos). Lo cierto es que eso no impide las irregularidades electorales. Recordemos cómo fue elegido Bush hijo presidente de Estados Unidos. O recientemente Austria, que tendrá que repetir sus elecciones. Supongo que las sospechas electorales solo son dignas de tener en cuenta cuando el beneficiado es un derechista.
No sé si hubo esa clase de pucherazo electoral. Quiero pensar que no, aunque de las cloacas del Estado me creo cualquier cosa. Sí que hubo otra clase de pucherazo. En este blog ya hablé del famoso voto rogado, rebautizado como voto robado. Lo cierto es que se ha impedido, por medio de trabas y supuestos errores, votar a muchos españoles residentes en el extranjero. Y eso, se quiera o no ver, también es un pucherazo. Más sutil, pero pucherazo.
No quiero con esto justificar el "mal" (lo entrecomillo porque no lo considero malo) resultado de Podemos, máximo destinatario de ese voto perdido. Podemos ha cometido errores que ya comentaré en otra entrada. Ahora bien, que nosotros queramos presumir de democracia y demos lecciones cuando es evidente que España tampoco es perfecta en eso, también es evidente. Antes de rechazar tan alegremente los sumideros del Estado preguntémonos si todo es realmente tan limpio como nos lo muestran.

Un bozal para Francisco



La parrafada de la imagen fue escrita en su Facebook por Francisco, el cantante. Lo escrito está claro que cruza la frontera de la sana crítica política para convertirse en un grotesco insulto. Además, Francisco es reincidente; no es la primera vez que con esta misma gravedad insulta a Mónica Oltra, por la que parece tener una fijación obsesiva y malsana.
¿De dónde sale ese odio visceral? Francisco fue una de las grandes estrellas de la música española y valenciana. Al igual que otra de esas grandes estrellas, Julio Iglesias, fue ultramimado por los Gobiernos regionales del PP. Cuando se veía venir que el PP valenciano se hundía, se pasó a Ciudadanos. Tal vez sea eso, está rabioso (como el perro que es, y que me perdonen los perros) porque el PP de sus amores ha caído en desgracia y Ciudadanos no termina de despegar (ni en Valencia ni en España). Recuerdo que en ciertaoocasión se atrevió a llamar incultos e ignorantes a los votantes de Compromís (él, tan culto en su escritura y en su expresión). Pero no. Si comparamos los insultos que vierte contra Mónica Oltra con los vertidos en otras ocasiones contra otros miembros de Compromís, como Joan Ribó, vemos que con el segundo es más suave y sosegado (si se puede ser eso al insultar).
Los insultos contra Oltra nacen del machismo baboso que destila Francisco. No solo eso. En su parrafada ha demostrado ser machista, xenófobo y fascista a partes iguales. Y muchos de sus seguidores así son también. Ahora la publicación ha sido borrada. Pero hasta que saltó la polémica, la publicación había acumulado decenas de comentarios jaleando al cantante.
Pido de nuevo perdón a los perros, pero Francisco necesita urgentemente un bozal, aunque sea virtual. La gente indecente, babosa, machista, xenófoba, fascista, imbécil, descerebrada y gilipollas (todas estas cosas y muchas más es Francisco) no tienen cabida en la discusión política. Y sí, he insultado al cantante, pero es la medicina que le gusta.

martes, 28 de junio de 2016

Todos los que están pringados

Ya se están dando los primeros pasos hacia la Gran Coalición: PP, PSOE y Ciudadanos se han unido para impedir que el ministro de Interior dé explicaciones sobre las grabaciones en las que aparece conspirando contra los partidos independentistas catalanes junto al jefe de la Oficina Antifraude catalana.
Que los tres partidos se unan para tapar este asunto no es una sorpresa. Ya se señaló que Albert Rivera también se habría reunido con el de Antifraude con las mismas intenciones que el ministro. Y desde los socialistas catalanes se advertía a Pedro Sánchez que no hiciera mucha sangre con las grabaciones, pues el antiguo tripartito catalán también podría verse salpicado.
Ese es el futuro que le ha quedado a España: ser gobernada por corruptos.

lunes, 27 de junio de 2016

España ama a sus corruptos




"En España el mérito no se premia, se premia el robar y el ser sinvergüenza. En España se premia todo lo malo". (Ramón María del Valle-Inclán).

Ayer España volvió a votar y los resultados fueron los de la imagen. Victoria aplastante del PP, un megatsunami azul más grande incluso que el de 2011. Tan solo se ha cambiado la tónica general en Euskadi y Cataluña, donde la opción mayoritaria ha sido Unidos Podemos, seguidos de los independentistas.
La película Balada triste de trompeta, de Álex de la Iglesia contaba la historia de dos payasos de circo enamorados de una trapecista en la España franquista. La trapecista era pareja de uno de los dos payasos, un hombre violento. A ella le gusta el otro, modosito y que la trata bien y la respeta, pero siempre acaba en los brazos del violento. Al final, ATENCIÓN, SPOILER, en medio de la lucha entre ambos payasos, ella acaba muriendo. FIN DEL SPOILER. Esta película siempre me ha parecido una metáfora perfecta de España. España, esa trapecista, siempre ansía paz y respeto pero siempre acaba eligiendo la opción que más la daña. Ayer, España volvió a hacerlo. A pesar de que Rajoy ha demostrado ser un inútil (su mala gestión ha hecho aumentar la desigualdad social) y un corrupto (permisivo con la corrupción), incluso a pesar de las grabaciones de su ministro de Interior en las que conspiraba para inventarse trapos sucios sobre rivales políticos, a pesar de todo esto, España le da una mayoría que no merece.

-PP: El PP es el gran triunfador. A pesar de la mala gestión y la corrupción, no solo han ganado si no que son el único partido que crece en votos. Y qué subida. Posiblemente mucho de este ascenso se deba a la bajada de Ciudadanos y, en menor medida, del PSOE. Lo más probable será que el PP gobierne con la abstención cómplice del PSOE. Que lo haga Rajoy está por ver, aunque también es bastante probable.

-PSOE: Los socialistas también andan dando palmas con las orejas. Celebran seguir siendo los segundos. Temían demasiado a Unidos Podemos. Tanto es así que Susana Díaz dice que no se ha producido el sorpasso. Y no, Unidos Podemos no ha hecho el sorpasso, pero parece que Díaz no ve el sorpasso que le ha hecho el PP en Andalucía. Lo cierto es que el PSOE sigue en caída libre. Perdió cinco escaños en relación a las elecciones de diciembre y vuelve a superar su peor resultado, demostrando no tener fondo. Y aún lo celebran. El PSOE no hace nada de autocrítica y prefiere echarle las culpas de todos los males a Pablo Iglesias.

-Unidos Podemos: Unidos Podemos se ha mantenido dentro del mismo margen. La unión con Izquierda Unida no ha servido para aumentar y convertirse en la fuerza hegemónica de la izquierda como aspiraban. La abstención (sobre todo entre la vieja guardia de Izquierda Unida), junto a los fallos de la campaña y comunicación, son responsables. Tampoco han sabido defenderse de la campaña del miedo que han hecho los tres partidos principales contra ellos. Además, se creyó en el triunfalismo de las encuestas, produciéndose el mismo efecto que con Ciudadanos en las anteriores elecciones (algo que ya advertí). Ahora toca analizar, hacer autocrítica y corregir errores. Sin embargo, consolidar cinco millones de votos en dos años no debe verse como un fracaso. El camino se hace al andar.

-Ciudadanos: Ciudadanos se desploma. El resultado es decepcionante para un partido que aspiraba a ser bisagra. De momento, el PP parece que puede prescindir de una muleta y el electorado de derecha ha vuelto a su partido natural. Se han vuelto tan innecesarios para los pactos que ahora ya dicen que no vetarán a Rajoy, a pesar de repetirlo hasta la saciedad en campaña.

Mi conclusión final es que estamos en la misma situación que en diciembre, con la salvedad de que el PP está más reforzado y Ciudadanos más hundido. Cualquier cosa puede pasar pero lo más probable es que Rajoy o el PP gobierne en minoría (veremos cuánto dura entonces y cómo le afectará al partido que convierta a Rajoy en presidente) o que en diciembre volvamos a votar.

sábado, 25 de junio de 2016

Reflexionando...

A estas alturas ya debería estar decidido a quién va a votar cada uno. Más fácil debería ser decidir a quién no votar. Aún así, si aún queda algún indeciso, que haga memoria de lo sucedido estos últimos años (y no me refiero solo a los de Rajoy), que examine con detenimiento los comportamientos de cada partido, que lea el programa de cada partido o las principales medidas que se plantean (aunque esto debería haberse hecho hace unas cuantas semanas).
En fin, el futuro de este país de aquí a cuatro años está en juego. Los modelos de país de cada uno están claros. Pensemos y reflexionemos bien cuál preferimos, no vayamos después a arrepentirnos como les está pasando a muchos británicos.