Hace un par de días se produjo una de esas situaciones políticas que tanto nos avergüenzan a los ciudadanos (o deberían avergonzarnos). Se produjo en el Senado, cuando acudió allí Zapatero. Los senadores del PSOE lo ovacionaron. Los del PP, golpeando el suelo con los pies o los escaños con la mano, gritaban: "Zapatero, dimisión"y "Oé, oé, oé". Y los del PSOE respondieron gritando: "Gürtel, Gürtel".
Y yo me pregunto, ¿eso era el Senado o era un estadio de fútbol? ¿Las personas que allí se encontraban eran senadores o hooligans?
No me extraña que nos esté cayendo la que nos está cayendo por todos los lados.
Gracias
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En estos momentos, solo puedo decir que gracias. A pesar de los nervios que
tenía, al final la presentación del libro *3 de julio: Por qué volcó la UTA
373...
Hace 3 horas





2 comentarios:
No creo que los ciudadanos se deban avergonzar sino enfadar, que es distinto...
Pero antes, tendremos que saber por qué nos enfadamos. Y eso no se dará hasta que nos demos cuenta de que nuestra clase política es de tercera división.
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