sábado, 3 de septiembre de 2016

No es oro todo lo que reluce

Han tenido que pasar diez años para que las víctimas del trágico accidente del metro de Valencia tengan un mínimo de Justicia. Digo "mínimo" porque la comisión reabierta por el nuevo Gobierno valenciano y que recientemente se ha cerrado tiene también sus sombras.
Es cierto que ahora tenemos responsables e imputados, pero no es menos cierto que, nuevamente, la comisión vuelve a cerrarse en falso.
La causa del accidente sigue achacándose a la velocidad, aunque ahora se añada que una baliza lo habría evitado (cosa de la que no estoy seguro). Ya es un avance, pues antes ni se explicaba el porqué de la velocidad. Pero la comisión no ha explicado puntos importantes como por qué el bogie delantero de la unidad volcada se rompió y giró, por qué volcó la unidad delantera (cuando en un accidente por exceso de velocidad en una curva hubiera sido la unidad trasera la primera en volcar), cómo y por qué se manipularon las lecturas de velocidad o por qué hay discrepancias sobre dónde apareció el cadáver del maquinista.
La comisión que organizó el PP dio la versión que quería el PP. La de ahora ha dado la versión que quería el PSPV-Compromís-Podemos. Algunos seguiremos esperando, mientras tanto, a que se haga Justicia. Algunos seguimos esperando respuestas.