jueves, 10 de junio de 2010

Nada justifica nada

No entiendo cómo aún hay quien justifica la actuación de Israel en el caso de la Flotilla de la Libertad. Por supuesto que un país tiene derecho a defenderse, pero existe algo llamado "proporcionalidad", que es lo que siempre se le debería exigir a Israel (ya no voy a entrar en quién estaba viviendo antes en esas tierras).
En el caso de la Flotilla de la Libertad se ha visto claramente esa desproporcionalidad: un ataque en aguas internacionales, con disparos a quemarropa contra los activistas (según las autopsias de los forenses turcos, algunos recibieron disparos directamente en la cabeza o por la espalda; visto lo cual, es normal que los soldados acabaran siendo recibidos a golpes durante el abordaje).
En fin, lo que siempre he dicho: ambas partes deberían tomarse una tila (en un tonel) y, después sentarse a hablar. Que estas cosas no se resuelven a tiro limpio. Ni por unos ni por otros.

2 comentarios:

Im-Pulso / Félix Soria dijo...

Las dos cosas son evidentes, la desproporción y, lo que es más grave en el tiempo, la cerrazón de unos y otros.
Saludos.

Kurtz dijo...

Y precisamente por eso (o mejor dicho, pese a eso), el conflicto sigue ahí. Son pocos los que quieren admitir esas evidencias y prefieren reducir esto a una historia de buenos y malos.
Saludos.