sábado, 20 de marzo de 2010

Valkiria

La última película de Bryan Singer narra la conspiración de oficiales nazis, capitaneados por el barón Claus von Stauffenberg, por la cual planearon un atentado contra Hitler con el fin de acabar con la guerra. Para esta película, Singer contó con un buen elenco de actores, todos ellos bastante eficaces, incluyendo al protagonista Tom Cruise (su mejor papel si exceptuamos Collateral y, quizá, Misión imposible).
La película funciona a nivel visual y narrativamente (es lo que tiene Bryan Singer), ya que incluso tiene tensión (mucha gente es probable que no conozca la historia real en la que se basa). Sin embargo, falla en aquello que fallan muchas películas hollywoodienses. Por un lado, ofrece demasiados guiños al espectador (un ejemplo: el bombardeo mientras suena de fondo La cabalgata de las valkirias, clara alusión a Apocalypse now). Por otro lado, también intenta ahorrar algunas escenas crudas. Por ejemplo, uno de los oficiales, tras ser detenido, se suicida. En la historia real, ese hombre se pegó dos tiros en la cabeza y, aún así, uno de los soldados tuvo que rematarlo.
Pero en líneas generales, es una película muy interesante y que merece la pena verla.

3 comentarios:

Lia dijo...

Wenas!! No la he visto, pero está en mi lista de películas pendientes.
Saludos!!

Orlok dijo...

A mi me apetecía verla (y me apetece) pero si aún no la he visto es porque me faltaba ese pequeño empuje, una recomendación como ésta, vamos. La veré hoy mismo, que tras dos noches de fiesta segudias toca descansar, y nada mejor para ello que el cine (en pantalla grande o en casa) X)

Por cierto, opino igual, en Collateral hace un buen papel. Además que Collateral es una buena película, hecha como las de antes en algunos aspectos, una peli de director, buen montaje y buenos planos. Qué raro que no hiciera mucho ruido en su momento.

Kurtz dijo...

Lia: Espero que te guste.
Saludos.

Orlok: Te digo lo mismo que a Lia. En cuanto a "Collateral", teniendo en cuenta quien era el director (Michael Mann), no podía esperarse otra cosa que calidad.