viernes, 20 de marzo de 2009

Agoreros

Paul Krugman, premio Nobel de Economía, aseguró hace unos días que la situación económica irá a peor y, en especial, para España. Mira que yo soy pesimista por naturaleza, pero en este tema (quizá por ser un tema serio) me cuesta serlo.
No entiendo de Economía, como he reiterado muchas veces, pero creo que la situación no será, ni tan negra como la pintan algunos, ni tan buena como la pintan otros.
Pero vamos, un poquito de optimismo no vendría mal para salir del agujero, y no tanto alarmismo al que nos están acostumbrando los medios de comunicación (que bien difundieron a los cuatro vientos estas declaraciones y no hacen lo mismo con otras declaraciones más optimistas) y los expertos.

7 comentarios:

anarko dijo...

siento no estar deacuerdo pero yo soy tan pesimista como paul krugman o incluso mas a mi me recuerda alos siguientes años despues del 39 salir del fondo va a ser muy dificil y yo creo que demomento esto no se le ve la luz

dezaragoza dijo...

Como anarko, estoy en desacuerdo. Estoy emparejado con una mujer que trabaja en el banco en una posición digamos que mediana y de estas cosas me explica bastante y bastante bien. Átate los machos para los (por lo menos) cuatro o cinco años, aunque se prevee que más.

El optimismo funciona bien como motor social cuando hay "gasolina", es decir, cuando las condiciones lo permiten. Pero el optimismo estúpido y derrochador y no previsor de tantos y tantos años ha hecho que el sistema, literalmente, se haya resquebrajado. Y ahí, por mucho optimismo social que le eche la sociedad no hay nada que hacer: de donde no hay no se puede sacar. No te creas todas las filosofías de creación y "legitimación de la realidad" que caigan en tus manos, ni son la panacea ni son ilimitadas.

No solamente está así el asunto sino que por otro tipo de motivos se sabe (se sabe a ciencia cierta) que esta es la penúltima crisis que pasa el sistema capitalista. La próxima será la última. Según los expertos para el 2060, según mis cálculos propios y privados (mucho menos fiables) para el 2035 más o menos (cinco años arriba, cinco abajo). Dicen que no se sabe qué vendrá después pero yo en cuanto acabe de aprender bien alemán empiezo con el Chino. Por si acaso...

Abrazotes.

estoy_viva dijo...

Saldremos adelante hay que ser mas optimista, y mas cuando hay un fin de semana por medio, a disfrutar que quien dice que no sea el ultimo fin que tenga...asi que a tope por si acaso.
Con cariño
Mari

Jovekovic dijo...

Krugman, que es uno de los pocos catedráticos de Economía progresistas que quedan en el mundo, es un pesimista con criterio, algo que le reconocen incluso sus más acérrimos enemigos.

Kurtz dijo...

Anarko: yo quiero ver esa luz (lo siento, pero el año 39 no lo viví, jejejejeje).

Dezaragoza: no quiero ofender a nadie, pero no creo en los expertos cuando hablan de que esta será la penúltima crisis (no la supieron prever antes). En Economía, pocas previsiones son acertadas.Y esta crisis lo está demostrando.
Abrazotes.

Estoy_viva: yo, los fines de semana, de un tiempo a esta parte, intento disfrutarlos bastante (me da igual si es el último o quedan muchos más).

Jovekovic: no sé si existen "expertos" en Economía progresistas o conservadores. Yo sólo sé que sus palabras me dieron muy mal rollo. No digo que la situación esté bien, pero... ¿tan mal?

Sergio G. Rabadá dijo...

Vamos por partes, dijo Jack. Desde 980 en adelante las crisis se han venido repitiendo cada vez con mayor frecuencia y esto, digan lo que digan, es porque las crisis son la mejor manera de hacer que los ricos sean cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres.

¿Cuándo se resolverá esta crisis? Cuando quieran que se resuelva, digamos que antes del gran estallido social, a quienes manejan el poder (y no hablo aquí de presidentes o políticos) no les gusta ni conviene que existan estallidos sociales, pueden desembocar en revoluciones y las revoluciones es algo muy odiado por ellos.

¿Se equivoca Krugman? Puede que sí y puede que no, depende de lo que decidan los dueños del dinero. Krugman trata de analizar un mercado como si este mercado fuese perfecto, o casi perfecto, pero actualmente no existen más las fuerzas del mercado (oferta y demanda) como antiguamente se creía. Hoy lo que acontece es que quien tiene dinero te puede disparar un aumento ficticio de precios (como en el petróleo) o te puede presionar para que subas el interés de los créditos hipotecarios para que el río del mercado se revuelva y a río revuelto ganancia de pescador porque, la verdad sea dicha, si la tasa de interés se hubiese mantenido estable la gente hubiese podido seguir pagando sus créditos hipotecarios ¿Y quien fija la tasa de interés, el famoso Euribor? Los bancos.

Sé que mis pensamientos son simplistas, pero seguro acierto más que Krugman.

El año que viene habrá otra crisis, y luego otra, y luego otra.

Y así, hasta que la mayoría se dé cuenta... ¿Y luego?.

Cambiarán los collares, pero el perro será el mismo, como decía César Isella.

Un abrazo.

Kurtz dijo...

Todo eso que señalas es real. Aún así, reconozco que me parece incluso más pesimista que las palabras de Krugman.
Un abrazo.