miércoles, 11 de marzo de 2009

Acusado

Hace ya varios meses, un amigo de mi padre, que trabajaba como recepcionista en un club deportivo infantil de un pueblo valenciano, fue acusado por un grupo de niños de abusar sexualmente de ellos. Por efecto contagio, empezaron a salir más niños que habían sufrido esos abusos. El se declaraba inocente, pero poco, incluso en su círculo más íntimo de amigos y familiares, le creía. La gente que le conocía estaba dividida entre los que creían en su inocencia (entre los que he de decir que mi madre se incluía desde el primer momento) y los que lo creían culpable. La verdad es que era extraño, porque el hombre ya era muy mayor y no tenía antecedentes por delitos sexuales.
Pues bien, hace un par de meses más o menos se descubrió la verdad: el hombre era inocente. Los chavales que el acusaron, lo hicieron en venganza porque un día el hombre les llamó la atención y los echó del club debido a unas molestias que estaban causando.
Aunque el hombre no acabó en la cárcel, la venganza de estos chavales ya estaba ejecutada: la vida del hombre no volverá a ser igual. La sombra de la sospecha permanecerá siempre ahí, más en un caso como éste: la sospecha de un delito tan monstruoso como el abuso de menores.
Pero los verdaderos monstruos de este caso, los niños capaces de inventarse un delito muy serio y jugar con los sentimientos de muchísima gente seguirán ahí, protegidos por un sistema ultraproteccionista con los menores. Habrá quien diga que sólo era una chiquillada, una gamberrada de niños que no sabían lo lejos que iba a llegar su broma (macabra broma, diría yo). Incluso alguno se atreverá a reír la gracia con ellos. Y no nos damos cuenta que muchos menores nunca han tenido infancia. Al menos, esa infancia inocente que todos hemos tenido alguna vez

16 comentarios:

Irreverens dijo...

¡La madre que los parió! (que no Dios).

Irreverens dijo...

Ups, el anterior comentario iba abajo.
:)

Y estoy de acuerdo en que muchos menores no tienen inocencia ni vergüenza, ni padres que los eduquen.

dezaragoza dijo...

Efectivamente algo anda muy mal cuando unos niños malcriados y malacostumbrados llegan a urdir semejante venganza. Más que a los niños habría que estudiar a los padres de estos.

Kurtz dijo...

Irreverens: te has ehcho un líocon lo comentarios, ¿eh? Como en tu blog se ponene encima de la entrada. Jajajajaja.
En fin, sobre el tema, pues eso, que muchos padres pasan de educar a sus hijos y los tienen como si fueran mascotas cuando me interesa les hago caso y, mientras tanto, que no molesten.

Dezaragoza: yo crearía una especie de centro para recluir a los padres de los chavales que se inventan esta clase de cosas (como la niña aquella que se inventó que la habían secuestrado e incluso llegó a acusar a un compañero de clase). Poque lo de algunos padres con sus hij@s no es normal.

Juan Carlos López dijo...

Si yo os contara lo que algunos padres hacen, o no hacen, y dicen...

Un asunto así puede destrozar a una persona. Existen, además, los supuestos jurídicos de la difamación, reparación y la responsabilidad subsidiaria de los padres o tutores. ¿Cómo ha acabado el asunto: con un tirón de orejas?

Félix Soria dijo...

En mi opinión, los responsables son los padres. Sin atenuantes.

Kurtz dijo...

Juan Carlos López: cuenta, cuenta... Aunque tengo unos vecinos padres que son para escribir un libro.
La verdad es que no sé cómo ha acabado el asunto con respecto a los niños y sus padres, ni si ha acabado.

Félix Soria: ya, pero los niños no se pueden ir de rositas.

Belén dijo...

La verdad es que el peligro que hay en las acusaciones falsas es que pueden denigrar al calumniado de por vida... por eso de si el río suena...

Que horror...

Besos

winfried dijo...

Que pesadilla para ese hombre! Que castigo recibieron los chamos?
Abrazos

Kurtz dijo...

Belén: eso decían (y aún dicen hoy) muchos: "Si el río suena... será por algo". Expresión que nunca he entendido.
Besos.

Winfried: la verdad es que no sé que tipo de castigo les ha caído, pero no me extrañaría que simplemente les hubiera caído una advertencia.
Abrazos.

Isabel dijo...

Aberrante, ni más, ni menos.
El problema son los padres, los “centros de educación”, el entorno, ellos, la sociedad y la falta de leyes para pararles los pies a los menores…el todo vale.
Hoy para un menor hacer gamberradas, destrozar las vidas de otros, cometer delitos e incluso asesinar es demasiado gratuito. Si la ley del menor fuese más dura, más constructiva, al menos lo pensarían antes hacerlo…sinceramente creo que los tenemos sobreprotegidos y no les hacemos ningún bien.

Besos Kurtz.

Kurtz dijo...

Esa es la idea que qeuría destacar, que se sobreprotege en exceso y por ley a los menores y después pasan cosas como éstas.
Besos.

Jovekovic dijo...

Si son menores no les habrá pasado nada, son inimputables salvo en el caso de delitos contra la vida o la libertad sexual de las personas ( como homicidios, abusos sexuales, etc.)

Kurtz dijo...

En fin, otra más de esas lagunas de la Justicia que nadie quiere solucionar.

Anónimo dijo...

Una pregunta, ¿el centro no sería el club de tenis de la cañada?

Kurtz dijo...

No voy a dar datos concretos sobre este caso por dos razones:

1) El hombre ya ha pasado lo suyo por culpa de este caso.

2) Este no es un blog de información, sino de opinión.

En cualquier caso, si deseas aclarar tu duda, puedes dirigirte a mi correo, que encontrarás en la columna de la izquierda o en mi perfil.