lunes, 13 de junio de 2011

El PSPV y el PSOE ante su abismo electoral

El pasado 22 de mayo se celebraron elecciones autonómicas y municipales. En la Comunidad Valenciana, a pesar de toda la mierda que llevamos soportando, volvió a ganar el PP por mayoría asbsoluta, aunque es cierto que, tanto Rita Barberá como Francisco Camps perdieron votos y que ahora hay más partidos en la Oposición. Sin embargo, para el PSPV no hubo muchos cambios con respecto a años anteriores. Sigue instalado en la misma apatía de siempre, que le lleva a preocuparse más de afianzar las migajas que deja el PP que de arrebatarle el poder. Ha sido una estrategia equivocada (desde hace mucho tiempo) consistente en hacerle el seguidismo a Camps, incluso ahora, tras la derrota electoral (Alarte apenas criticó el crucifijo de Cotino). Durante los incidentes del pasado jueves cuando se estaban constituyendo Les Corts y la policía nacional cargó contra los manifestantes del 15-M, varios de esos manifestantes increparon a algunos de los diputados. Algunos de los diputados increpados fueron gente como Joan Lerma o Julio Such, del PSPV. Es por eso que en el PSPV se han dedicado a justificar la carga policial y a criticar con dureza a los "indignados". Pero para mí, esa es la imagen perfecta de lo que pasa en Valencia con los dos principales partidos. No creo como muchos hacen, que PP y PSPV-PSOE sean lo mismo. Pero entiendo que, a raíz de la forma de hacer política del PSPV y del PSOE, mucha gente los fusione. De hecho, quienes realmente han capitalizado el voto de los descontentos con el PP han sido Compromís y EU.
En cuanto al PSOE, a nivel nacional, también ha sufrido una debacle importante. Y se espera otra en las Generales, a no ser que cambien mucho las cosas, a pesar de Rubalcaba. La imagen de estas elecciones está (con permiso de Bildu y el País Vasco, que a mí, personalmente, Bildu me preocupa menos que la panda de corruptos y ladrones que gobierna la Comunidad Valenciana) en lugares como Andalucía y Extremadura, donde IU está pactando con PP para evitar que el PSOE gobierne. Y todo, a pesar de las palabras de Cayo Lara en contra de estos pactos, claramente antinatura. No estoy a favor de estos pactos, como tampoco lo estuve en 2007, pero casi los entiendo. Y el PSOE debe tomarlos como un aviso: no se puede girar a la derecha cuando la situación se torna cuesta arriba.
La conclusión final es que PSPV y PSOE deberían espabilar y ver el ejemplo de lo sucedido en estas elecciones y analizarlo con autocrítica. Pero eso es pedirle peras al olmo. Al pasado me remito.

3 comentarios:

Jorge Arbenz dijo...

El PP y el PSOE no son lo mismo, es verdad, pero comparten demasiados intereses ocultos relacionados con el bienestar de sus miembros.
Salut i República!

Nicolás dijo...

El PSPV si ha sufrido cambios, ha perdido cinco diputados. Por lo demás, tiene razón todo sigue igual, a repartirse los despojos que cada vez son menos.

Kurtz dijo...

Jorge Arbenz: Algo que también comparten ambas formaciones con las tres cuartas partes de formaciones políticas del espectro político español.
Salut i República.

Nicolás: Me refería a que no ha habido cambios en la mentalidad de los que dirigen el partido. No hay autocrítica y la única excusa apropiada para justificar la derrota es el electorado y la manipulación. Y este año tampoco la habrá, ya lo adelanto yo. Dentro de cuatro años, el PSPV volverá a comerse los mocos delante del crucifijo de Cotino, y las cosas seguirán sin cambiar en el partido.