miércoles, 11 de noviembre de 2009

Niños obesos, malos padres

Hace unos días, dos noticias parecidas, una en el Reino Unido y otra aquí en España, saltaban a la palestra: dos matrimonio podían perder la custodia de sus respectivos hijos, obesos. Me llamaba la atención la noticia.
No sé si realmente estaba en peligro la vida de los niños por culpa de sus padres, o el grado de culpabilidad de los progenitores en la obesidad de los vástagos; pero me pareció muy exagerados los casos
En cualquier caso, si unos padres pueden perder a su hijo por obeso, ¿qué habría que hacer a los padres de este niño italiano de cinco años?

6 comentarios:

Irreverens dijo...

¡Qué horror, Kurtz!

Y mira que yo sería de las que haría moverse a mis hijos, pero de eso a convertirlo en un culturista cuando todavía se está desarrollando...
;(

Pufff...

dezaragoza dijo...

A esos padres habría que meterlos en un psiquiátrico de por vida sin dejarles salir. O en la puta cárcel.

Kurtz dijo...

Irreverens: Como tú bien señalas, hay una diferencia entre que un niño haga ejercicio y que levante ocho kilos en cada mano.

Dezaragoza: Opto por la segunda opción, puesto que esta gente es consciente de lo que hace.

Belén dijo...

No se puede apuntar un niño menor de 16 años a un gimnasio, porque aún está en crecimiento y la fuerza muscular puede hacer que haya desviaciones óseas... así que imagina...

Es para meterlos en la cárcel, por malos padres...

Besicos horrorizados

manuespada dijo...

Pobre crío, hay que joderse.

Kurtz dijo...

Belén: En fin, ojálá por una vez actúe la Justicia como debe hacerlo.
Besicos.

Manuespada: Es que hay padres...