martes, 13 de octubre de 2009

Examen de valencianidad

Parece que el PP, por fin, va a desbloquear el nombramiento de Leire Pajín como senadora por Valencia. Por hay una cosa a la que no renuncian los conservadores de todo este esperpento: hacerle un examen de valencianidad. De hecho, ya han pedido la comparecencia de Pajín y su suplente José María Ángel. Quieren comprobar su defensa de los intereses de la Comunidad Valenciana. Y quieren que esto sea un requisito previo en este tipo de nombramientos.
Y la idea no está nada mal, la verdad. Pero que hagan ese examen de valencianidad a todos. Porque me da que más de uno está ahí, no por defender los intereses de la comunidad Valenciana, sino por defender los intereses de su propio bolsillo.
Veremos si al próximo senador del PP le hacen dicho examen o se la da por supuesta su honorabilidad.

3 comentarios:

dezaragoza dijo...

Mi no comprende nada. Me parece absurdo.

Félix Soria dijo...

Bueno, los valencianos deberíais -es un decir- ser más comprensivos con la mayoría que controla vuestro Parlamento autonómico -dicho esto sin ánimo de culpar a los votantes porlo que votan-.
A ver, seamos sinceros: el "procedimiento de comprobación" de la valencianidad no es un mecanismo nuevo, desde hace decenios --mejor dicho, siglos-- hay entidades e instituciones que imponen exámenes de españolidad, de catolicidad, de buena conducta o¿os acordáis de los útiles certificados de los alcaldes de barrio de la una, grande y libre?
Más recientemente y a modo de ejemplo fácilmente comprensible, ahí están los exámenes de madridismo, de barcelonismo o de valencianismo balompédicos, que son formas tanto o más dignas que la del PP de establecer el "nosotros" fente a los "otros".
El homo sapiens practica esas positivas "selecciones" desde la noche de los tiempos. ¿Que tiene de malo que un partido altamente honesto y responsable aprenda de la historia y de la prehistoria?
Si vamos más allá de lo político y de lo partidario, el PP es una organización que merece elogio por su afán en recuperar tradiciones, ritos -incluidos los tribales- y demás resortes útiles para procurar la felicidad de las personas y reproducir valores de toda la vida... Sí, también incluidos los del siglo XV, X, etc. ¿Por qué no?
Hacedme caso, los valencianos deberíais organziar un día de haríais bien si un día de estos un homenaje a Camps y cía por la recuperación de mecanismos con tan hondas raíces "antropológicas". NO os engañéis, el PP valenciano ha logrado poner en valor la memoria histórica de los conservadores, que es una forma como otra de recuperar el pasado del hombre como ser social.
Es más, si el hilo de pensamiento de ese PP a la hora de establecer pautas morales y de comportamiento se sigue hundiendo en el pasado, acabaréis con la tensión social y las pérdidas económicas que conlleva la absurda variedad de criterios que embarran el progreos humano.
Conviene recuperar las quemas de brujas y otros ejemplarizantes métodos de gobierno, ¡que ya está bien de perder el tiempo con las neuronas!
Seguro que todo esto -apuntado aquí a vuela pluma pero que tiene enjundia y trasfondo- los ideólogos (¿?) del PP lo pueden explicar mejor que yo, alegando, entre otros dogmas irrefutables, la necesidad de reforzar los valores que hicieron grande a España, llamamiento que adobado con una misa oficiada por Rouco os dejarían sin argumentos a los malos valencianos, esos que os oponéis infantilmente al derecho a hacer juicios morales que ostentan vuestros queridos diputados autonómicos...
¡Viva el "nuevo" reino de Valencia y su señor de los anillos! (¿O era el señor de los trajes?).
Un abrazo.
(NOTA: Si os empeñáis en seguir llevando la contraria a Camps y sus sacerdotes, hay lugares de la geografía social y espacial española donde los malos valencianos seréis bien recibidos).

Kurtz dijo...

Dezaragoza: no te lo parece. Lo es.

Félix Soria: si es que todo el mundo me lo dice. Camps es bueno, hace cosas por el bien de Valencia. Pero yo no termino de creérmelo. No sé por qué.
Un abrazo.