jueves, 5 de mayo de 2011

El asesinato de Ben Laden resucita la teoría conspirativa del 11-M

Pues sí, la teoría del 11-M vuelve a resucitar con fuerza entre la derecha, especialmente mediática, si es que alguna vez había muerto.
Tras el asesinato de Ben Laden, han sido no pocos los que han vuelto a la teoría conspiranoica. La primera fue Esperanza Aguirre, quien dijo que Ben Laden nunca había reivindicado los atentados de Madrid del 11 de marzo de 2004. Algo totalmente falso.
Precisamente el diario El Mundo jugó el día del asesinato del terrorista internacional entre la realidad y la fantasía conspiranoica. Al final, publicaron al día siguiente una Fe de Errores bastante curiosa. Lo que demuestra que Pedro J y sus secuaces sólo dicen la verdad cuando se equivocan.
Pero quién se está llevando al palma estos días en la explotación de la conspiranoia es, sin duda, Libertad Digital. Así, han publicado un recorrido por los principales atentados de Al Qaeda (donde sólo muestran imágenes de los atentados de Kenia, Tanzania, el USS Cole en Yemen, y los atentados del 11 de septiembre en Nueva York y del 7 de julio en Londres), un editorial titulado Ben Laden: ¿de qué se felicita el Gobierno? y la última entrada del blog de Federico Jiménez Losantos titulada El 11-S, vengado; el 11-M por investigar.
Como para no sentir desprecio hacia esta gente. Casi el mismo que producen los propios terroristas.

6 comentarios:

Jorge Arbenz dijo...

Planifiquemos nuestra huida a Groenlandia en marzo del año que viene.

Kurtz dijo...

¿Voy haciendo las maletas mientras tú compras los billetes de avión?

MMcgonagall dijo...

No arriesguéis con los aviones, vaya a ser que vengan "otra vez" los de ETA y os los estrellen. Id en bici que es más seguro y ecológico.

Kurtz dijo...

No estaría yo tan seguro. En una bici también se puede poner una bomba.

MMcgonagall dijo...

Joer ya, pero igual es más fácil de localizar. Ya son ganas de buscarle tres pies al gato.

Kurtz dijo...

Voy para periodista. Mi deber debería (valga la redundancia) buscarle tres pies al gato. Y si hace falta buscarle más pies, se le buscan.