lunes, 23 de abril de 2012

Monólogos propagandísticos en RTVE

El último bastión que le queda al PP para aborregar y controlar a la gente es Radio Televisión Española (RTVE). Aprovechando su mayoría absolutísima, el PP pretende convertir la televisión y la radio pública en su propio canal de monólogos propagandísticos, al estilo de la madrileña Telemadrid y la valenciana Canal 9. La legislación vigente, que impulsó Zapatero, no les vale.
Cuando comenzó a gobernar Zapatero, una de las primeras cosas que hizo fue reformar la televisión y la radio públicas para hacerlas más independientes y plurales. Muchos países miraron aquellos pasos con interés, como lo demuestra el documental italiano de 2005, ¡Viva Zapatero!, donde se denunciaba la manipulación y censura en la televisión italiana practicada por Berlusconi, y se miraba esperanzadoramente hacia las reformas planteadas por Zapatero en el ente público. En los últimos años, los informativos de RTVE han recibido prestigiosos premios internacionales por su independencia y calidad. Lo mismo ha sucedido con algunas de las últimas series o miniseries de ficción producidas por el canal público.
Sin embargo, haciendo gala de una ceguera incomprensible, el PP siempre ha acusado a RTVE de no ser imparcial. Algunas de las periodistas, incluso, han sido puestas en sus particulares objetivos. Y ahora pretenden cumplir sus amenazas. Se cargan lo recibido en materia del ente público (y que ellos mismos pactaron; por si alguien aún cree en la fiabilidad del PP) y paralizan la emisión de las nuevas obras de ficción. Supongo que pronto regresarán los tiempos de Urdaci y volverán los monólogos propagandísticos a la cadena pública.
Por cierto, el resto de cadenas autonómicas públicas tampoco tienen un futuro muy esperanzador. La nueva ley permite a los Gobiernos autonómicos si mantienen la televisión como pública o la privatizan. En el caso valenciano, aunque el Gobierno ha dicho que la mantendrá pública y no la privatizará, no me fío de la palabra de un partido que nos ha mentido tanto ya. Debido a la gran deuda, creo que Canal 9 tiene, desgraciadamente, dos alternativas: o desaparece, o se privatiza (y ya sabemos a manos de quién irá a parar si se privatiza; a manos de los amigos de los que mandan).