martes, 4 de noviembre de 2008

Muertos de primera y muertos de segunda


En el cementerio de Valencia se da una de esas paradojas curiosas: gente descansado eternamente con todas las "comodidades" mientras que a otros no les dejan descansar. En toda esa zona abandonada, deteriorada y vallada, hay enterrados en una fosa común represaliados del franquismo. Pero también gente que murió posteriormente (no necesariamente en la represión de la dictadura) y que desconocían que iban a ser enterradas junto a esta fosa. El otro día, un artículo del Levante-EMV hablaba de una familia de Patraix que enterró a su abuela en 1966 en esa parte del cementerio. Una cruz lo recordaba, pero esa cruz ha desaparecido. La zona está más abandonada si cabe desde que el ayuntamiento sacó de allí tierra que fue enviada a Sagunto y tuvo que ser devuelta por contener restos humanos.
Y así llegamos a la paradoja del cementerio de Valencia. Unos muertos descansan en nichos con sus nombres y otros en el olvido de una fosa abandonada y deteriorada.

2 comentarios:

Wilde dijo...

Bueno, saliendo del fondo del tema y entrando de lleno en el tema muerte, y sin matices, he de confesar que a los muertos se la debe traer muy floja estar en un sitio u otro. Si volvemos al mundo nuestro, el de los vivos, lamentable.

Yo aboliría los cementerios y todo ese ritual macabro tal y como está inventado. Incineración gratuíta para tod@s.

Salud!

Kurtz dijo...

Yo también soy partidario de la incineración. Pero creo que, y que vivimos en una sociedad que mayoritariamente entierra a sus muertos en los cementerios, deberían tener los muertos las mismas posibilidades de ser recordados.
Salud.