martes, 30 de octubre de 2012

El código Gallardón

A principios de este mes que ya acaba, el ministro de Justicia, Ruiz-Gallardón presentaba el anteproyecto de reforma penal. Una de las introducciones más polémicas es la de la cadena perpetua revisable (términos contradictorios) para delitos tales como terrorismo, magnicidio, genocidio o determinados asesinatos (a menores de 16 años, a discapacitados, asesinatos múltiples o asesinato tras agresión sexual). Por otro lado, otra polémica fue las nuevas penas para los que se manifiesten o ejerzan la resistencia activa.
De las reformas planteadas por Gallardón se pone a las claras algo muy importante: el Gobierno está más preocupado por cosas que hasta ahora no habían preocupado. La promesa de cambiar el código penal (una de las pocas promesas que el PP ha cumplido, y a medias) simplemente se hizo a golpe de titular, tras algunos asesinato que tuvieron repercusión social.
Por otro lado, el criminalizar la protesta social es simplemente abyecto. Simplemente pretenden callar al ciudadano, que no salga a la calle a protestar, mientras ellos se cargan el estado de bienestar y lo dan todo a sus amigos y familiares.
Si Gallardón quiere reformar el código penal, más valdría que endureciera las penas contra políticos, banqueros y empresarios que roban millones a espuertas y no devuelven lo robado, además de estar en pocos años en la calle (y eso si pisan la cárcel), disfrutando de lo robado.

2 comentarios:

Nicolás dijo...

¿Te acuerdas de la yenca? la nueva se baila así: derecha derecha derecha derecha atrás atrás, 1, 2, 3.

Kurtz dijo...

Pues sí, eso parece.