sábado, 29 de enero de 2011

Despropósitos y fracasos

Lo de la Comunidad Valenciana llega a unos límites patéticos:


1. Terra Mítica. Emblema y estandarte del disparate de una época que inauguró Eduardo Zaplana. Un parque temático que tenía que competir con Disneyland París (si esto fuera una sitcom entrarían risas enlatadas) que ha acabado en bancarrota, regalado a una empresa para que lo transforme en un parque acuático. Millonadas gastadas sin control, supuestos casos de soborno, facturas ilegales, una suspensión de pagos, las cajas pilladas hasta las trancas… Un compendio difícil de superar. Momento cumbre: El fichaje de la Abeja Maya para reflotar el Titanic. Duró un par de semanas.

2. Aeropuerto de Castellón. Quizá el más reciente pero el más absurdo de todos. Un aeropuerto construido no se sabe muy bien por qué, más allá del empeño de Carlos Fabra. En teoría, para atender a los trillones de turistas que iban a ir a las miles de urbanizaciones construidas en la zona, en especial a Marina d’Or Golf, un proyecto de Las Vegas en un secarral. Aquí también entraría el parque temático Mundo Ilusión, proyecto ya abandonado, pero en el que se gastó su dinero. El aeropuerto está acabado pero no tiene permisos para operar aún. La pista la inauguraron hace ya tiempo… ¡con un avión de aeromodelismo! Momento cumbre: La concesionaria privada que debía gestionarlo ha pedido el rescate porque cree que ni con subvenciones millonarias lo haría rentable.

3. Mestalla y todo el pelotazo urbanístico del Valencia CF. Quizá ustedes piensen que esto es un proyecto del Valencia CF. En parte. Pero en el fondo está la recalificación con calzador del suelo del actual campo de la avenida de Suecia por el Ayuntamiento de Valencia, la operación de Porxinos anunciada a bombo y platillo por Rafael Blasco (que dirigió la operación) y Juan Bautista Soler (mítica frase suya: “esto es un pelotazo”), y tantas cosas que no sabemos. Momento cumbre: La paralización de las obras sine die del nuevo estadio de la avenida Cortes Valencianas. Un monumento a toda una época.

4. La Copa del América y la Marina del Puerto. Lo que pudo ser una historia de éxito, la 32 edición de la Copa del América, se convirtió en un absurdo por el empeño de volver a acoger el trofeo. Nadie se acuerda de la 33 edición. De las promesas de generación de una industria vinculada a las navegación recreativa, ni los restos. De la afición, ni te cuento. Lo peor es que, una vez finalizada la competición, la marina, que había de ser recuperada para uso ciudadano, se muere de agonía, con las bases de los equipos abandonadas y cayéndose a trozos. Momento cumbre: Cuando el ayuntamiento dijo que no hacían nada en la dársena por si la Copa del América volvía a Valencia… cuando ya habían ganado los americanos.

5. La Fórmula 1. Todo un negocio… para el señor Bernie Ecclestone. Un chanchullo negociado a oscuras entre la Generalitat y el patrón de la F1 que, al final y para disimular, se le endosó a una empresa, Valmor Sports, creada a toda prisa por amiguetes de Gobierno autonómico: Bancaja, Fernando Roig y Jorge Martínez Aspar. Un despropósito del principio al final: Un circuito urbano que rompe la lógica de cualquier trama urbanística y crea barreras. Un coste de esas obras superior a los 100 millones (que se sepa) que pagamos todos, pese a que la Generalitat dijo que lo iban a pagar los urbanizadores del PAI del Grau (que aún se están partiendo la caja), y un fiasco de negocio que provocó que al final el Gobierno autonómico haya tenido que asumir también todo el coste de organizar el Gran Premio porque Valmor no le pagaba a Ecclestone. Para llorar. Momento cumbre: Ecclestone pidiendo que se vote a Camps en las elecciones autonómicas si los valencianos quieren un Gran Premio de Fórmula 1.

6. La Ciudad de las Artes y las Ciencias. El pozo sin fondo. El capricho de Santiago Calatrava a costa del erario público en una sinfonía arquitectónica estrepitosa. Mención especial para el Palau de les Arts, un armatoste insostenible en todos los sentidos de la palabra. Se cae a trozos y no se aguanta económicamente de ninguna manera. Demolerlo sería más rentable. Mención especial dos pero no menos relevante: L’Àgora, un edificio pensado por Calatrava para tapar la vista de las cubiertas de L’Oceanogràfic, que son de Félix Candela. Sobre su uso, su finalización definitiva y la cantidad de dinamita necesaria para destruirla y evitarnos su vista, no hay datos. Momento cumbre: Calatrava y Camps presentan un proyecto de tres rascacielos junto al recinto. Por menos de esto al arquitecto lo investiga anticorrupción en Palma de Mallorca.

7. La Ciudad de la Luz. Los estudios de cine de Alicante son un monumento que carga de razones a los que dicen que en España sólo se hace cine por las subvenciones. Inacabados y muy deficitarios, encima viven ahora una época convulsa porque los amiguetes a los que le dieron la gestión han vendido la empresa y se la han dejado a otros que la Generalitat no quiere. Ciudad de la Luz paga a los que van a rodar allí. Como lo lee. No es que cobre. Es que paga. Eso, y que un Gobierno no está para hacer cosas que ya hace la iniciativa privada, le ha granjeado una denuncia ante el Tribunal Europeo de la Competencia por parte de Pinewood y otros estudios. Momento cumbre: Camps se fotografía con Gerard Depardieu vestido de Obélix durante el rodaje de la película de Astérix. Mítico.

8. RTVV – Canal 9. El aparato de propaganda necesario para toda la maquina de vender humo. Un humo carísimo. Una deuda de más de 1.200 millones de euros, que traducido en pesetas son 199.663,2 millones. En situación de quiebra, la televisión está tan desprestigiada que ya le importa un huevo hacer unos informativos que le causarían vergüenza al propio Goebbels. Apartados los profesionales desafectos al régimen, la nómina de paniaguados es tal que es inminente un ERE para reducir una plantilla que es mayor que la de Antena 3 o Tele 5. En estos momentos no pagan a los proveedores, con lo que el papel de dinamizador del sector audiovisual valenciano –del de normalizador de la lengua ni hablamos- se ha ido por el desagüe. Por la misma alcantarilla por la que trabajaron y distrajeron millones de euros el ahora ex director Pedro Garcia y parte de la trama Gürtel, durante la visita del Papa. Momento cumbre: El hombre que estaba en política para forrarse, Vicente Sanz, alto directivo de Canal 9 y responsable de recursos humanos, denunciado por acoso sexual a varias trabajadoras. La culminación de la indecencia.

9. La visita del Papa. El éxtasis del despropósito de Francisco Camps al frente de la Generalitat. Escenario de mentiras –“vendrán miles de millones de personas que traerán miles de millones de euros”- y punto de inflexión en el saqueo de las arcas públicas, con la trama Gürtel, supuestamente, robando a manos llenas. Vergüenza de una sociedad que asistía, esos mismos días, al accidente del metro, lo único realmente cuantificable del evento: 43 muertos, 0 responsables. Seguimos sin saber cuánto dinero público se dilapidó en tamaña desvergüenza privada. Momento cumbre: La imagen grabada en las retinas de la ciudad vacía inundada de váteres portátiles.

10. ¿Qué fue de…? Este punto lo vamos a dedicar a algunos proyectos vendidos a bombo y platillo pero de los que jamás se supo, visto lo visto, diríamos que afortunadamente. La esfera armilar, el Museo de la FIFA, la Ciudad de las Artes Escénicas, la Torre de la Música…

La lista ha sido extraída de aquí. Otra lista muy parecida ha estado circulando últimamente por los correos electrónicos. Es ésta y contiene los fracasos valencianos:

- La Ciudad de la Luz.

- La Fórmula 1
- La Copa América.
- La especulación inmobiliaria.
- La corrupción.
- Terra Mítica.
- Marina D’Or.
- Mundo Ilusión
- Aeropuerto de Castellón
- Visita del Papa
- Campos de golf "fantasmas"
- La Valencian Internacional University (VIU)
- La Volvo Ocean Race.
- La Ciudad de las Lenguas
- La prolongación del Cabanyal
- El nuevo estadio del Valencia CF
- La ZAL en zona de la Punta (Valencia)
- El Manhatan de Cullera
- El circuito de Cheste
- Parque temático de Ferrari
- El Open 500 de Tenis
- El Ágora
- La Ciudad del Motor
- La Hípica
- Los Juegos Olímpicos
- El Plan Rabasa de Alicante
- La Torre de La Música

3 comentarios:

Roberto P. dijo...

A ver si no es a través de estos 'proyectos' cómo se blanquean capitales y se canaliza el tráfico de influencias. No se me ocurren tapaderas mejores si fueran aisladas, creciendo como setas ya se hacen demasiado evidentes y es que la avaricia rompe el saco.

Saludos.

Jose Vte. dijo...

Magnífico e instructivo el recopilatorio, si no te importa te pido permiso para incluirlo en una entrada propia dentro de unos dias ( te comunicaré cuando lo haga), porque todos estos desmanes, tan bien expuestos hay que difundirlos para ver si se abren muchos ojos.
Que ya se acercan las elecciones.

Un saludo

Kurtz dijo...

Roberto P.: Yo creo que sí, y tienes como ejemplo la visita del Papa a Valencia, que sirvió para llenar las arcas de Gürtel. El problema de los avariciosos es ése: la avaricia que les hace querer más y más y más. Hasta que les pillan.
Saludos.

Jose Vte.: Puedes tomarlo y hacer lo que quieras. Cuanta más difusión tenga, mejor.
Un saludo.